Un lugar donde encontrar recursos, reflexiones, propuestas... sobre crianza y educación en la primera infancia.

miércoles, 15 de mayo de 2019

Más juego en las aulas. Transformando la escuela 5/10

A través de 10 artículos quiero invitar a la reflexión sobre si lo que se hace tradicionalmente en la escuela es lo más adecuado para el niño y la niña. En estos artículos, en los que iré abordando diferentes temas, me gustaría poder ofrecer una mirada que invite a transformar la escuela tradicional en una escuela centrada en los niños y niñas, una escuela centrada en sus necesidades reales.
Feliz lectura, Laura Estremera.



Todos afirmamos que “los niños aprenden jugando” pero ¿realmente lo llevamos a la práctica?

En el segundo artículo de esta serie ya os hablé sobre cómo se desarrollaba la inteligencia de los niños y niñas, y vimos que se iban desarrollando una serie de estadios en los que los nuevos se apoyaban en los anteriores, por lo que las necesidades de los estadios primeros siempre estaban presentes. 
También os expliqué que entre los 2 y los 6 años la inteligencia se desarrollaba principalmente a través del juego simbólico, sí, del juego y no de actividades, ni de lecciones, ni de fichas, ni de conceptos, ni a través de programas de ordenador, ni de vídeos…

Pero ¿cómo es ese juego que favorece el aprendizaje?

Pues el juego que es libre y como tal, lo elige cada niño o cada niña, no un adulto; en el que este no interfiere, es decir, no da órdenes de qué hay que hacer, no sugiere, no dirige; el que no tiene un objetivo ni una forma correcta o incorrecta de realizarlo, es decir, se realiza por el simple placer de hacerlo y el niño o niña se implica emocionalmente en lo que está haciendo.

En resumen, el juego que realmente favorece su desarrollo es ese juego que para muchos adultos parece una “pérdida de tiempo”, que parece inútil y por lo tanto le damos poco espacio en las aulas y solamente si sobra tiempo, dando prioridad a las actividades escolares ¡cuando lo que realmente les permite desarrollarse es el juego libre!

Como sabemos que “los niños aprenden jugando” a veces confundimos lo que es jugar y creemos que por hacer una actividad más divertida, manipulativa, que implique movimiento… es un juego, pero para que el juego lo sea realmente y por lo tanto les sirva para adquirir los aprendizajes más importantes de los primeros años de forma natural, debe de cumplir las características que acabamos de ver: libre, sin objetivos, sin forma correcta de realizarlo, sin finalidad…

Y es que simplemente jugando, los niños y niñas, descubren su cuerpo, el funcionamiento y las características de los objetos, leyes de la física, vivencian los aprendizajes, ensayan, repiten, se equivocan, se replantean situaciones, aprenden a relacionarse con los demás, desarrollan el pensamiento matemático, la creatividad…

Por lo tanto, debería de dedicarse más tiempo y espacio al juego en las aulas, al juego real, al juego libre. Debería de ser una prioridad y lo que ocupara la parte principal del tiempo en todo infantil, pero además, teniendo en cuenta que cada niño y niña es diferente y que las etapas del desarrollo no son rígidas, debería de ser la base en los primeros cursos de primaria.

Jugar no es perder tiempo, es ganarlo, solemos tener demasiada prisa por que los niños y las niñas alcancen los aprendizajes escolares, pero si tenemos en cuenta las investigaciones hasta la actualidad, sabemos a través del juego libre (y mejor si es en el exterior) se sientan las bases de los aprendizajes para que no sean superfluos ni memorísticos.


Si todos sabemos que “los niños aprenden jugando” hagámoslo realidad y convirtamos las aulas en espacios acordes a las necesidades reales de los niños y niñas, acordes a su desarrollo real. Que haya más juego en las aulas y no sólo en infantil, también en primaria.



Laura Estremera Bayod

Maestra de audición y lenguaje, Educadora infantil y Psicomotricista.
Autora del blog Actividades para el primer ciclo de educación infantil, del libro CRIANDO (de descarga gratuita) y del libro SER  NIÑOS ACOMPAÑADOS.


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jueves, 18 de abril de 2019

El rol del maestro. Transformando la escuela 4/10

A través de 10 artículos quiero invitar a la reflexión sobre si lo que se hace tradicionalmente en la escuela es lo más adecuado para el niño y la niña. En estos artículos, en los que iré abordando diferentes temas, me gustaría poder ofrecer una mirada que invite a transformar la escuela tradicional en una escuela centrada en los niños y niñas, una escuela centrada en sus necesidades reales.
Feliz lectura, Laura Estremera.



A lo largo de los 3 artículos anteriores hemos podido ver por qué es importante una escuela centrada en cada niño y en cada niña, ya que vimos a través de la teoría del desarrollo cognitivo cómo aprenden, y que para ello necesitaban hacer, decidir, tener en cuenta su deseo, entrar en contacto con diferentes materiales y propuestas concretas,  manipulativas, hasta secundaria; y por supuesto que aprendían de una forma activa, no siendo meros receptores de información. Pero para que todo esto pudiera respetarse dentro de la escuela era importante transformar el espacio para que pudiera dar respuesta a todo lo anterior. Y lógicamente si todo lo anterior cambia, el rol del maestro y la maestra, también cambia.

En primer lugar, un cambio en la escuela exige un cambio en la mirada del adulto hacia la infancia, una mirada que respete el desarrollo natural, que confíe en él, en que los niños aprenden por sí mismos y de una forma activa si encuentran las propuestas adecuadas.

Tradicionalmente, el maestro o la maestra es el eje central del aula, el protagonista, no hay más que ver la distribución clásica de un aula en la que todas las mesas se dirigen hacia la pizarra, donde el adulto imparte la lección y los niños y niñas escuchan, aunque también puede ser más sutil y realizar la misma dinámica sentados en el suelo en una asamblea, donde realmente el adulto transmite información y los niños y niñas la “absorben” de una forma pasiva.

Pero si tenemos en cuenta la individualidad, cómo aprenden y cómo el ambiente puede favorecer en todo esto, nos damos cuenta de que el rol del adulto debe de ser diferente, debe de ser un facilitador de experiencias, de oportunidades de aprendizaje para que cada uno pueda alcanzar los conocimientos.

Debe de ser un acompañante de los procesos naturales, pero para ello:

-         * Debe de conocer el desarrollo en todos los niveles.
-           Debe de conocer materiales diversos para que los niños y niñas puedan llegar por sí mismos a los aprendizajes.
-         Debe de ser capaz de ofrecer propuestas diversas para respetar la motivación intrínseca.
-         * Debe de ser flexible y adaptarse a los diferentes ritmos, acompañando a cada niño y niña.
-         * Debe de entender que todo esto no puede estar programado de antemano.

Además el adulto es la figura de referencia del aula con la que los niños y niñas crean un vínculo, nadie aprende en un entorno hostil, donde no se es querido o aceptado, da igual la edad que tengas. Por lo que la parte afectiva de cada niño y cada niña debe de ser tenida en cuenta y no sólo la parte cognitiva como se hace tradicionalmente.

El maestro o la maestra son observadores tanto de cada niño o niña como del grupo, de esta forma observando el juego y cómo utilizan los materiales o propuestas conocen las necesidades reales, el momento evolutivo en el que se encuentran, qué necesitan y qué podemos ofrecerles, la evolución…

Y con la información recogida a través de la observación, puede organizar el aula como ambiente de aprendizaje tal y como os expliqué en el artículo anterior, así como las propuestas  y presentar los materiales que cree oportunos.

Sin olvidar que la formación y reflexión continua siempre debería de estar presente en nuestra profesión.



Laura Estremera Bayod

Maestra de audición y lenguaje, Educadora infantil y Psicomotricista.
Autora del blog Actividades para el primer ciclo de educación infantil, del libro CRIANDO (de descarga gratuita) y del libro SER  NIÑOS ACOMPAÑADOS.


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jueves, 28 de marzo de 2019

El aula como espacio de aprendizaje. Transformado la escuela 3/10

A través de 10 artículos quiero invitar a la reflexión sobre si lo que se hace tradicionalmente en la escuela es lo más adecuado para el niño y la niña. En estos artículos, en los que iré abordando diferentes temas, me gustaría poder ofrecer una mirada que invite a transformar la escuela tradicional en una escuela centrada en los niños y niñas, una escuela centrada en sus necesidades reales.
Feliz lectura, Laura Estremera.



Después de los dos artículos previos en los que he abordado el respeto a la individualidad y cómo aprenden realmente los niños y las niñas, nos habremos dado cuenta de que tener en cuenta estos dos aspectos en un aula, tal y como entendemos lo que es una aula en una escuela tradicional, con sus mesas y sillas como protagonistas del espacio y orientadas hacia la pizarra y mesa del profesor, es sumamente difícil de llevar a cabo.

Y es que, debemos de tener en cuenta que el aula no son simplemente cuatro paredes en las que permanecer, cuatro paredes que limitan el lugar donde se da la lección… el aula es un maestro más.
Dentro del aula, entendiéndola como un ambiente de aprendizaje y no como un simple espacio en el que se reúne un grupo de edad, es donde los niños y niñas encuentran diferentes propuestas ajustadas a sus necesidades. Es decir, dentro de una misma aula, encuentran diferentes espacios con diferentes materiales y propuestas, no hay una única actividad para todo el grupo, sino varias al mismo tiempo, de esta forma se puede dar respuesta a las diferentes necesidades de los diferentes niños y niñas, respetando esa individualidad de la que os hablé en el primer artículo.

Cuando tomamos conciencia de cómo la organización del ambiente puede favorecer el aprendizaje teniendo en cuenta cómo aprenden los niños y niñas, nos damos cuenta de que las mesas y sillas que tradicionalmente ocupan un lugar central en el aula pueden retirarse en gran medida, puesto que otros espacios asumen protagonismo: el suelo con alfombras en las que poder jugar, leer, utilizar materiales… además los niños pequeños suelen estar más cómodos en este que sentados en sillas ya que necesitan moverse continuamente.

Entendiendo un aula como ambiente de aprendizaje se rompe con la idea de un tiempo para cada asignatura, de hecho, los niños son una globalidad y somos nosotros los adultos los que intentamos dividir el conocimiento, la realidad y el aprendizaje de forma artificial. En un ambiente es importante crear espacios en el aula con estanterías o muebles con materiales y propuestas para que cada niño pueda utilizarlas libremente y alcanzar los aprendizajes de una forma significativa. 
Si se quiere respetar la idea de asignatura, estos espacios pueden estar divididos por asignaturas, existiendo un espacio con unos materiales y propuestas para lengua, para matemáticas o lo que se considere necesario.
La idea es que en cada espacio los niños y niñas encuentren propuestas ricas, atractivas, variadas para que puedan llegar a un mismo aprendizaje desde diferentes caminos, construyendo cada uno el suyo, el que necesita 

¿habéis pensado de cuántas formas se puede aprender a multiplicar y cómo solemos quedarnos en la memorización de las tablas y en el aprendizaje mecánico?

Pero para poder ofrecer propuestas variadas que se realizan al mismo tiempo y diferentes formas de alcanzar un mismo aprendizaje, el maestro o la maestra debe de conocer diferentes materiales, pedagogías, ser flexible, creativo, tener capacidad de escucha, de observación, de registro, de evaluación… aspectos que no suelen tenerse tan en cuenta en la escuela tradicional.

Por supuesto, en un ambiente de aprendizaje, teniendo en cuenta cómo aprenden los niños y niñas y el respeto a la individualidad, estos no tienen obligación de recorrer todos los espacios y propuestas porque pueden alcanzar los contenidos a través de diferentes materiales. Ni tienen que recorrerlos en un orden determinado, ni durante un tiempo pautado
Si se pauta un tiempo para atravesar los diferentes espacios, no se ajusta al deseo real, a la necesidad real, a la individualidad… y no nos olvidemos de que si un niño o niña necesita permanecer más tiempo que el resto realizando una actividad no es por capricho, es porque lo necesita.

¿Qué favorece organizar el aula de esta forma?

Por un lado adquieren los aprendizajes escolares desde un deseo real, desde una motivación real, en el momento que están preparados para adquirirlo, de una forma significativa y no de una forma superficial en la que hay que repetir y repetir constantemente los mismos contenidos.
Además favorece que los niños y niñas adquieran capacidad de decisión, de gestionar su tiempo, de observación entre ellos, de ayudase los unos a los otros.

Por último, un aula como ambiente de aprendizaje, debe de ser un lugar agradable, estético, sin un bombardeo constante de información a través de posters, murales…

En primer lugar porque los niños y niñas no aprenden de forma pasiva de forma subliminal a través de lo que colgamos en las paredes como pudisteis leer en el segundo artículo de esta serie. 
En segundo lugar porque la escuela debería de ser un lugar agradable donde apetezca permanecer y querer volver. 
Y en tercer lugar porque el exceso de color, de objetos… molesta para que cada uno se pueda concentrar en su propia actividad.


Laura Estremera Bayod

Maestra de audición y lenguaje, Educadora infantil y Psicomotricista.
Autora del blog Actividades para el primer ciclo de educación infantil, del libro CRIANDO (de descarga gratuita) y del libro SER  NIÑOS ACOMPAÑADOS.


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martes, 12 de marzo de 2019

¿Cómo aprenden los niños y niñas? Transformado la escuela 2/10


A través de 10 artículos quiero invitar a la reflexión sobre si lo que se hace tradicionalmente en la escuela es lo más adecuado para el niño y la niña. En estos artículos, en los que iré abordando diferentes temas, me gustaría poder ofrecer una mirada que invite a transformar la escuela tradicional en una escuela centrada en los niños y niñas, una escuela centrada en sus necesidades reales.
Feliz lectura, Laura Estremera.



Después del primer artículo de esta serie en el que os hablé sobre el respeto a la individualidad en el que vimos que cada niño era único y diferente, os voy a hablar sobre cómo aprenden los niños y las niñas, porque muchas de las prácticas que se realizan en la escuela de forma tradicional no son acordes con lo que hoy en día sabemos acerca de cómo estos aprenden.

La escuela no debería de servir para “igualar” a todos los niños porque tenemos que partir de la idea no de que todos son iguales, sino de que todos son diferentes y por lo tanto, a los aprendizajes se puede llegar desde caminos diversos.

Piaget nos ofreció la teoría del desarrollo cognitivo, la que explica cómo se desarrolla la inteligencia a través de una serie de estadios en los que lo importante es la secuencia, es decir que uno ocurre detrás de otro (las edades son orientativas) teniendo en cuenta que los estadios previos siempre siguen presentes y que esta inteligencia se construye de forma activa tomando del entorno lo que se necesita en cada momento.

Durante los 2 primeros años aproximadamente, Piaget, estableció que la inteligencia se desarrollaba a partir del movimiento y del desarrollo sensorial, de ahí la importancia de que los niños y niñas pequeños puedan moverse libremente, que aprendan por sí mismos a voltear, a desplazarse, a gatear, a andar… así como que estén en contacto con materiales y objetos diversos.

A partir del segundo año y hasta los 6 aproximadamente, más o menos la etapa del segundo ciclo de educación infantil, la inteligencia se desarrolla a través del juego simbólico, el lenguaje, las imágenes mentales y del dibujo libre. Habéis leído bien ¡el juego libre! ese que generalmente tiene poco espacio en la escuela porque se considera que hay actividades dirigidas más importantes que hacer para el desarrollo antes que simplemente jugar, cuando realmente para el desarrollo de esta se necesita jugar, dibujar, imaginar, hablar, hacer, tocar, moverse, crear… y no fichas, lecciones, permanecer sentado, actividades dirigidas…

A partir de los 6 años aproximadamente y durante toda la primaria los niños y niñas están en una etapa que se denomina de operaciones concretas, que como su nombre indica, aprenden a través de lo concreto, de la manipulación, haciendo y no tanto de la palabra, del discurso verbal, de la vista, del libro de texto, de trabajar en el cuaderno, de los ejercicios, de la lección, de la pizarra… porque necesitan tocar, interiorizar los conceptos desde el tacto, desde el movimiento… los materiales manipulativos deberían de tener una presencia importante en esta etapa.

Y ya, a partir de los 12 años o más adelante, en la etapa de secundaria, los niños y niñas desarrollan su inteligencia a través de los conceptos abstractos, del lenguaje, de la audición, es decir en esta etapa ya pueden aprender realmente de las lecciones, de lo que otros explican, del libro de texto… como hacemos los adultos.

Aunque quizá ese sea el punto de partida del problema, porque como habréis observado generalmente no se respeta cómo aprenden realmente los niños y niñas, de hecho, se tiende a ofrecerles lo que para nosotros es más cómodo, es decir, como nosotros aprendemos a través la vista, de las explicaciones lógicas, del discurso verbal de los otros… nos debe de parecer que ofreciéndole lo mismo a los niños van a adquirirlo de la misma forma que lo hacemos los adultos, pero ya vemos que no es así.

Deberíamos de tomar conciencia de:

-Que el juego libre es esencial como mínimo hasta los 6 años, es su principal forma de aprender y de desarrollar su inteligencia, digo como mínimo porque los niños y niñas tienen ritmos diferentes como vimos en el artículo anterior. Y además, como hemos visto que unos estadios se apoyaban en los anteriores, el juego siempre debería de estar presente tanto en el tiempo libre como en la escuela.

-Que los niños y niñas aprenden de la realidad, de sus vivencias y no a través de fotografías, discursos verbales… En vez de ofrecer un mural sobre las estaciones ¡salgamos al patio!

-Que en primaria, la inteligencia se desarrolla sobre lo concreto, lo que se puede ver, tocar, mover… por lo que los materiales manipulativos (Montessori, regletas…) el poder hacer, debería de tener prioridad sobre las explicaciones verbales, el libro de texto y el trabajo con lápiz y papel, que es abstracto. No es lo mismo “tocar” una multiplicación, entender el concepto, que memorizar las tablas.

-Que las situaciones cotidianas están llenas constantemente de oportunidades de aprendizaje que muchas veces se pierden por “no haber tiempo” para ellas y a cambio ofrecemos lo que estaba programado, que muchas veces está totalmente descontextualizado.

-Que los niños y niñas aprenden de las situaciones reales, de lo que es importante para ellos, de lo que despierta su interés, por lo que no podemos ofrecer a todos lo mismo, ya que la inteligencia se construye de forma activa, no siendo meros receptores de la información que otros nos ofrecen, por lo que en el aula deberá de haber diferentes propuestas para que cada niño y cada niña, pueda construir los aprendizajes desde diferentes caminos.


Laura Estremera Bayod

Maestra de audición y lenguaje, Educadora infantil y Psicomotricista.
Autora del blog Actividades para el primer ciclo de educación infantil, del libro CRIANDO (de descarga gratuita) y del libro SER  NIÑOS ACOMPAÑADOS.


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Imagen de portada de la jornada “Senderos, Escuelas que acompañan”


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miércoles, 20 de febrero de 2019

Artículos para preparar los temas de oposición

Una amiga maestra siempre me comenta que recomienda mi libro Criando a las opositoras de segundo ciclo que conoce porque en él trato temas que entran en la oposición al cuerpo de maestros, sobre todo los relacionados con el primer ciclo, de una forma sencilla.
Así que me picó la curiosidad y decidí buscar el temario y tras leerlo, se me ocurrió clasificar mis artículos y vídeos en los temas que pueden encajar por si a alguien le sirve para prepararlos, para complementar...


Tengo en mente ir dejando por aquí el enlace a lo que vaya escribiendo a partir de ahora y pueda encajar en algún tema, así que no es una entrada cerrada, si os sirve, espero ir complementándola poco a poco.

Os dejo también el enlace a mi libro Criando, que es de descarga gratuita, acabo de escribir otro libro, Ser niños Acompañados, crianza y escuela, que os puede también resultar útil.



Sobre el temario, me baso en la Orden 9/9/1993. Temarios Cuerpo de Maestros que es el temario que está vigente en Aragón para las opsiciones al segundo ciclo (3 -6) . Os voy a poner el nombre del tema y debajo los enlaces que os pueden resultar interesantes:

  1. 1. Características generales del niño y la niña hasta los seis años. Principales factores que intervienen en su desarrollo. Etapas y momentos más significativos. El desarrollo infantil en el primer año de vida. El papel de los adultos.


  1. 2. El desarrollo psicomotor en los niños y niñas hasta los seis años. La psicomotricidad en el currículo de la educación infantil. La sensación y percepción como fuente de conocimientos. La organización sensorial y perceptiva. La intervención educativa.



  1. 3. El desarrollo de la personalidad. El desarrollo afectivo en los niños y niñas de cero a seis años. Aportaciones de distintos autores. La conquista de la autonomía. Directrices para una correcta intervención educativa.

  1. 4. El niño descubre a los otros. Proceso de descubrimiento, de vinculación y aceptación. La escuela como institución socializadora. El papel del centro de Educación Infantil en la prevención e intervención con niños y niñas en situación de riesgo social. Principales conflictos de la vida en grupo.


  1. 5. Desarrollo cognitivo hasta los seis años. El conocimiento de la realidad. La observación y exploración del mundo físico, natural y social. Génesis y formación de los principales conceptos.
  1. 6. Influencia de las principales corrientes pedagógicas y psicológicas en la educación infantil. Visión actual de sus aportaciones. Experiencias renovadoras relevantes. Valoración crítica.



  1. 7. La familia como primer agente de socialización. La transformación de la función educativa de la familia a lo largo de la historia. Expectativas familiares respecto a la educación infantil. Período de adaptación de los niños y niñas al centro educativo. Relaciones entre la familia y el equipo.


  1. 8. Educación para la salud. Actitudes y hábitos referidos al descanso, higiene y actividad infantil. Prevención de accidentes, primeros auxilios y enfermedades infantiles. Criterios para intervención educativa.
  2. 9. Alimentación, nutrición y dietética. Alimentación equilibrada y planificación de menús. Trastornos infantiles relacionados con la alimentación. Las horas de comer como momentos educativos.
  3. 10. La educación sexual en la etapa infantil. Descubrimiento e identificación con el propio sexo. La construcción de los roles masculino y femenino. Estrategias educativas para evitar la discriminación de género.
  4. 11. Consecución de las capacidades generales de la etapa mediante los objetivos y contenidos de las áreas del currículo de educación infantil.
  5. 12. Principios de intervención educativa de educación infantil. El enfoque globalizador. Sentido y significatividad del aprendizaje. Una metodología basada en la observación y en la experimentación. Su concreción en el marco del proyecto curricular.
  1. 13. La programación en el primer ciclo de educación infantil. Objetivos, contenidos y metodología adecuada para los niños y niñas de cero a tres años.


  1. 14. La programación en el segundo ciclo de educación infantil. Objetivos, contenidos y propuestas metodológicas más adecuadas para este ciclo. Las distintas unidades de programación. La continuidad entre la educación infantil y primaria. Medidas curriculares y vías de coordinación.
  1. 15. La función del maestro o maestra en educación infantil. La intencionalidad educativa. Relaciones interactivas entre el niño y el educador. El maestro como miembro del equipo educativo y en su relación con las familias.

  1. 16. La organización de los espacios y del tiempo. Criterios para una adecuada distribución y organización espacial y temporal. Ritmos y rutinas cotidianas. La evaluación de los espacios y del tiempo.
  1. 17. Equipamiento, material didáctico y materiales curriculares en educación infantil. Selección, utilización y evaluación de los recursos materiales.


  1. 18. El desarrollo del lenguaje. Lenguaje y pensamiento. Evolución de la comprensión y de la expresión. La comunicación no verbal. Problemas más frecuentes en el lenguaje infantil.
  2. 19. La enseñanza y el aprendizaje de la lengua en la educación infantil. Técnicas y recursos para la comprensión y la expresión oral. La intervención educativa en el caso de lenguas en contacto.
  1. 20. La literatura infantil. El cuento: su valor educativo. Criterios para seleccionar, utilizar y narrar cuentos orales o escritos. Actividades a partir del cuento. La biblioteca de aula
  1. 21. La educación musical en educación infantil. El descubrimiento del sonido y del silencio. Características y criterios de selección de las actividades musicales. Los recursos didácticos. El folclore popular.
  1. 22. Evolución de la expresión plástica en los niños y niñas. Elementos básicos del lenguaje plástico. Objetos, contenidos, materiales, actividades, estrategias metodológicas y de evaluación de la expresión plástica. Modelos y estereotipos.


  1. 23. La expresión corporal. El gesto y el movimiento. La expresión corporal como ayuda en la construcción de la identidad y de la autonomía personal. Juego simbólico y juego dramático. Las actividades dramáticas.
  1. 24. La influencia de la imagen en el niño. La lectura e interpretación de imágenes. El cine, la televisión y la publicidad. Criterios de selección y utilización de materiales audiovisuales y de las nuevas tecnologías en la educación infantil.
  1. 25. Formación de capacidades relacionadas con el desarrollo lógico-matemático. Recursos didácticos y actividades adecuadas a la etapa de educación infantil.
-Los números no se enseñan, se construyen.


Laura Estremera Bayod

Espero que esta recopilación os resulte útil y si no queréis perderos nada os animo a seguirme por las redes sociales:
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Y os dejo también el enlace a mi libro Ser niños acompañados, que está disponible en formato papel y digital.



domingo, 10 de febrero de 2019

Pinceladas sobre el juego

Continuamente utilizo facebook para escribir pequeñas reflexiones, ideas... Pero entiendo que no todos los que me seguís utilizáis esta red social, así que he decidido hacer una recopilación de aquellas pequeñas publicaciones que me parecen interesantes y que me gustaría que pudiérais encontrar con facilidad. A estas entradas voy a llamarlas "Pinceladas sobre" y en este caso voy a compartir las que tratan sobre el juego.


¿Observáis en la foto los conceptos matemáticos que se están desarrollando de forma natural simplemente jugando?


Para jugar se necesita ESPACIO ¿pero realmente tienen espacios para jugar?

El entorno ideal para el juego, que permite al niño aprender jugando y desarrollarse, que permite el juego libre y no dirigido, es el exterior, el campo, la naturaleza…

Pero cada vez se sustituye más la tierra y las piedras por asfalto y suelos de goma, los juegos abiertos que permite la naturaleza no lo ofrecen toboganes o columpios en los que se crean hasta fila y turnos para ser utilizados.

Las casas cada vez son más pequeñas y con menos zona exterior, dificultándose el movimiento tan necesario en el juego y en el aprendizaje y sustituyéndose por actividades más calmadas y más sedentarias.


Para jugar se necesita TIEMPO ¿pero realmente tienen tiempo para jugar?

Cuántos niños acuden al colegio antes de la jornada escolar al servicio de “madrugadores”, después van a clase, más tarde al comedor, regresan a las clases de la tarde, después a las extraescolares, los deberes… ¿qué tiempo real tienen para jugar?

Quizá pensemos que en el colegio o en las extraescolares, ya juegan, pero el juego debe de ser libre, elegido por el niño y sin dirección, objetivos o resultados del adulto, por lo tanto, en la mayoría de ocasiones lo que se hace en el aula o en las extraescolares son actividades, más o menos lúdicas, pero no es juego, por lo menos no es el  juego que les permite desarrollarse de forma natural.

Todos sabemos que el juego es importante, pero priorizamos otro tipo de actividades como si fueran más necesarias que jugar, dejando el juego para el tiempo que sobra (si sobra). Jugar no es una pérdida de tiempo, el tiempo que se pasan los niños jugando, aparentemente “perdiendo el tiempo”, es “tiempo ganado”, ya que jugando adquieren de forma natural, sin esfuerzo…los aprendizajes necesarios en los primero años.


Para jugar se necesitan OBJETOS

Suele ser a lo que le damos más importancia, a los juguetes, pero si entendemos el juego como lo que es, realmente no tienen tanta, ya que son complementos  del juego, pero el juego nace de los niños, no de los objetos.

El juguete del bebé es su propio cuerpo, necesita tiempo y espacio para moverse por sí mismo y descubrir su cuerpo, después comenzará a explorar los objetos, pero necesitará objetos naturales o que le ofrezcan diferente información sensorial para desarrollar su inteligencia. Si sólo le ofrecemos juguetes de plástico, no estaremos aportando lo que necesita para su desarrollo.

Más adelante, sobre los 2 años aproximadamente aparece el “juego simbólico” ese juego en el que los niños pueden dar vida a cualquier objeto “como si” fuera otro, ese en el que se implican emocionalmente, ese que les permite comprender aquello que no consiguen en su vida real, ese que les permite crear, que les permite aprender… si les ofrecemos juguetes “cerrados”, aquellos que ya hacen todo por el niño (como una ambulancia de juguete que anda sola, hace sonidos y luces) el niño se vuelve un espectador en vez de un protagonista de su juego, en cambio ¿cuántas aventuras ofrece una simple caja de cartón?

Como no me canso de repetir:

“Cuántas  menos cosas haga un juguete más cosas hará la mente del niño”


Para jugar se necesita A LOS OTROS

Un vínculo primario seguro es la base para explorar  el mundo, para jugar y por lo tanto, aprender. Es importante que los bebés se sientan queridos, se les atienda y se responda a sus necesidades (a todas, no sólo las de higiene o alimentación)

Los niños pequeños juegan en paralelo, es decir, comparten espacio con otros niños pero no hay una interacción real en sus juegos.

A partir de los 3 años aproximadamente comenzarán  a jugar con otros niños y sobre los 6 cobrará mucha importancia los juegos de reglas que crean ellos mismos, descubriendo a través del juego normas, valores, formas de relacionarse..


Transformar los materiales, crear, relacionarse, solucionar conflictos, llegar a acuerdos... JUGAR


Solemos decir "así no puedes subir", "pon la base más amplia", "eso no es estable", "quita el semicírculo", "mira, hazlo así"...
¿y si les damos la oportunidad para que lo descubran por sí mismos?


Ningún parque, ningún tobogán... podrá igualar el juego que ofrece un montón de tierra.


Por mucho cemento que haya, ellos siempre preferirán el barro.


Cuando tomamos consciencia de la importancia del juego, nos damos cuenta de que la presentación tiene un peso importante. Si le damos al juego y a los materiales la importancia que tienen para el desarrollo del niño, no podemos preparar espacios con juguetes amontonados en cajas, sino que preparamos propuestas pensadas, colocadas con cierta estética, delimitadas visualmente a ser posible.



Igual sólo me lo parece a mí, igual le doy demasiada importancia a cosas que otros no le dan, pero observar estas creaciones en el juego realizadas por peques de 2 y 3 años, me parece algo mágico ¿qué observo? Observo una mesa del aula con 4 sillas y delante de cada silla han repartido elementos (casi por partes iguales) ¿acaso no están repartiendo?, ¿acaso no están vivenciando un problema matemático?... Es simplemente una foto de uno de tantos momentos mágicos que te encuentras en el aula cuando los peques tienen tiempo y espacio para el juego libre 
¿y sí les ofreciéramos más tiempo para el juego?, ¿y sí el juego libre siguiera presente en el resto de etapas?, ¿acaso no aparecerían mil oportunidades de vivir y descubrir todo aquello que les introducimos de forma artificial por medio de libros de texto, ejercicios y actividades?


Igual que ocurre con la exploración del espacio  por parte de los bebés, que primero lo hacen en horizontal, reptado, gateando y después, cuando están preparados lo hacen en vertical, poniéndose de pie y andando; ocurre con la evolución de las construcciones en el juego, por eso primero observamos alineamientos y más adelante van conquistando la altura.


Una propuesta de juego para peques aproximadamente a partir del año. Una vez que ya han explorado los objetos sensorialmente, los han tocado, chupado, golpeado... de forma independiente; comienzan a interesarse por la combinación de objetos, por poner en relación unos objetos con otros, por encajarlos...

En la imagen: bobinas de hilo y anillas de madera.


Aproximadamente después del primer año, aparece una necesidad de llenar, vaciar, meter, sacar, dispersar, agrupar... 

Es un tipo de juego que forma parte de lo que  Aucouturier denomina "juegos de aseguración profunda" y es previo al juego simbólico.

Además en esta ocasión el material ofrecido ofrece diferente información sensorial: la textura, el olor, el sonido, la dureza de las almendras; del cartón, del metal, de la madera... teniendo en cuenta la teoría del desarrollo cognitivo de Piaget, además se presentan en combinación con diferentes tubos y recipientes que favorecen la curiosidad, el descubrimiento, el asombro...


El juego funcional es el juego que aparece antes que el simbólico y que muchas veces confundimos con este. 
El juego funcional es aquel en el que se imita con objetos parecidos a los de la realidad (o los de la realidad) lo que se ve en la vida real, es decir, una cuchara sea real o de juguete sirve para hacer que se come y se la lleva a la boca, un carrito de muñecas para pasearlo imitando lo que se hace con este habitualmente... En cambio en el juego simbólico hay transformación de un objeto porque aparece la función simbólica y cualquier objeto puede representar otro, un palo por ejemplo, puede ser una cuchara y un corcho, un biberón.

En la imagen vemos una provocación para peques que realizan un juego funcional.



Los niños y niñas de primaria también necesitan moverse, también necesitan manipular, también necesitan jugar.


¡si sólo están jugando!
Cuántos aprendizajes puede haber dentro de ese "sólo"...




Pescando en la sala de psicomotricidad, lo que llamaríamos juego simbólico 

¿simplemente jugar?

-implica tener una vivencia previa con la pesca y necesitarlo jugar para comprender. El peque sigue su propio deseo y necesidad interna.
-implica construir el barco y el pantano con los materiales de la sala. Es decir, utilizar objetos que en principio no son nada y transformarlos, dándoles un uso simbólico.

-implica seleccionar los materiales que servirán de caña, planificar como hacerlo y llevarlo a la práctica. De nuevo dar un uso simbólico, además de la capacidad de anticipación y de ejecución: hacer nudos...

-y no menos importante, se implica emocionalmente durante su juego.



Juguetes abiertos y cerrados

Estas son algunas de las pinceladas sobre el juego que he ido escribiendo en mi página de facebook, os recuerdo que también podéis seguirme por Instagram y en el canal de YouTube, con la idea de fomentar un juego más consciente, cuando nació mi peque pusimos un marcha una tienda on line que se llama en la cesta de Caperucita y para favorecer que un juego más respetuoso llegue a las aulas, hacemos un 10% de descuento a las escuelas, además si lo necesitáis puedo asesoraros. 



Aprovecho para dejaros un enlace a mi curso de Escuela Bitácoras en el que profundizo en el tema de las provocaciones y el juego como herramienta de aprendizaje. 


Laura Estremera Bayod


En mi libro Ser niños acompañados también os hablo sobre el juego y el juguete.