Un lugar donde encontrar recursos, reflexiones, propuestas... sobre crianza y educación en la primera infancia.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Pinceladas sobre expresión artística

Continuamente utilizo facebook para escribir pequeñas reflexiones, ideas... Pero entiendo que no todos los que me seguís utilizáis esta red social, así que he decidido hacer una recopilación de aquellas pequeñas publicaciones que me parecen interesantes y que me gustaría que pudiérais encontrar con facilidad. A estas entradas voy a llamarlas "Pinceladas sobre" y en este caso voy a compartir las que tratan sobre expresión a través de diferentes materiales.




"El dibujo es un medio de expresión como lo es el lenguaje, el juego… si es un medio de expresión debería de estar disponible para los niños en todo momento y  esta expresión debería de ser libre. Pero suele ser habitual que este tipo de actividades estén dirigidas por el adulto y que persigan unos objetivos y unas necesidades adultas. Cuando el adulto organiza manualidades o murales con los niños ¿de verdad tiene en cuenta las necesidades de los niños o tiene en cuenta las necesidades del adulto?, ¿es una necesidad de los niños hacer un mural?,  ¿se está dando importancia al proceso o al producto?, ¿estamos teniendo en cuenta que los niños disfruten o que el mural quede bien acabado?,  ¿qué le aporta a los niños este tipo de actividades?, ¿se obliga a que todos participen aunque no quieran?…"


El cuerpo como primer soporte al pintar
Cuando ofreces pintura a los peques sin dirigir, sin sugerir... observas cómo, en muchas ocasiones, comienzan a pintarse su propia piel y no el papel o soporte. Aparece un interés por el conocimiento de su cuerpo, con su mirada atenta a su propia mano, pie, que recubren con esmero y cómo, una vez cubierta, continúan por su brazo o pierna... en su gesto, además, podemos apreciar el placer que generan las sensaciones táctiles, el masaje.


¿folio o papel continuo?
Observar una de las manos que hay en este papel de mural y fijaros en todo el recorrido que realiza. 
Cuando los niños tienen soporte suficiente observamos que sus movimientos son amplios, que ocupan mucho más que un folio. Sus movimientos parten del hombro y no de la muñeca ¿por qué? Porque es el desarrollo natural siguiendo la ley próximo distal.
De ahí la importancia de ofrecer papeles u otros soportes amplios en vez de folios.


barro, la arena, el agua... materiales maleables que le permiten al niño expresarse, crear y destruir, sin necesidad de dejar una huella, expresándose por el placer que le produce la sensación, descubrir el material y no para mostrárselo a los otros.
Materiales necesarios en la etapa 0-3 (y también en las siguientes) pero que, lamentablemente, muchas veces cobran menos protagonismo que el gomet y la cera.


Pintar con las manos
El niño se desarrolla siguiendo 2 leyes, una va de arriba hacia abajo y otra, la llamada próximo distal, va desde el centro del cuerpo hasta las extremidades. Debemos de favorecer ese desarrollo, por eso es importante ofrecer  grandes soportes sobre los que pintar (no folios y preferiblemente en vertical) para  que el movimiento parta desde el hombro y se utilice la mano entera, progresivamente el movimiento partirá  del codo, después la muñeca y en vez de la mano entera comenzará  a usar el dedo para pintar. De los movimientos amplios a los más finos, después ya estará preparado para utilizar el instrumento gráfico, algo que le separe del papel: pinturas, lápiz, pincel... en ocasiones las dificultades que encontramos  en la etapa escolar de mal agarre del lápiz, de mala postura al escribir, tensión... viene de no haberle dado la importancia suficiente a esta etapa.


El Agua, un medio de expresión con en el que nuestra huella desaparece poco a poco, es efímera, se evapora.


Los niños y niñas se pueden expresar de muchas formas y a través de muchos materiales; estos, se manipulan de forma diferente en función de lo que necesitan  expresar, de lo que sienten...
¡qué diferente es que respetemos su necesidad de expresión a que les sugeramos o les digamos lo que tienen que hacer!
Además, durante los primeros años no crean buscando una finalidad, sino que disfrutan del proceso.
Las masas por ejemplo, favorecen la expresión y a diferencia del lápiz (u otro instrumento gráfico como las ceras...) ponen a las manos en contacto con la materia. 
El barro además tiene un olor, una textura, una temperatura, una dureza que cambia al añadir agua... que lo hace único.

Estas son algunas de las pinceladas sobre expresión que he ido escribiendo en mi página de facebook, os recuerdo que también podéis seguirme por Instagram y en el canal de YouTube, aprovecho para dejaros un enlace a mi curso de Escuela Bitácoras en el que  dedico una lección a este tema y profundizo en el tema de las provocaciones y el juego como herramienta de aprendizaje.

Laura Estremera Bayod 



domingo, 14 de octubre de 2018

Pinceladas sobre psicomotricidad vivenciada relacional

Continuamente utilizo facebook para escribir pequeñas reflexiones, ideas... Pero entiendo que no todos los que me seguís utilizáis esta red social, así que he decidido hacer una recopilación de aquellas pequeñas publicaciones que me parecen interesantes y que me gustaría que pudiérais encontrar con facilidad. A estas entradas voy a llamarlas "Pinceladas sobre" y en este caso voy a compartir las que tratan sobre psicomotricidad vivenciada, relacional.


Esta es mi sala, o lo que los peques de mi entorno conocen como "La sala". Cuando comencé a profundizar en la psicomotricidad vivenciada, pensaba en mi peque y sobrinas y cómo en muchos kilómetros a la redonda no existía ninguna sala de psicomotricidad (para el que no lo sepa, vivimos en un pueblo) Cuando estaba ya cursando el segundo año de la formación de psicomotricista, mi pensamiento continuaba, así que  decidí hacer en casa una sala para los peques de la familia.

En la sala encuentran un tiempo, un espacio y unos materiales para el juego, para moverse, para expresar todas sus emociones, para encontrase, para crear... y yo, los acompaño en este camino. 💚💙



Psicomotricidad dirigida y Psicomotricidad vivenciada.
En la psicomotricidad dirigida es el adulto el que establece unos objetivos de antemano y elabora un circuito para que al realizarlo se consigan. Para una clase el circuito es el mismo para todos los niños, es decir, todos deben de pasar por las mismas actividades sea o no su momento; como cada niño es diferente, habrá  niños que serán capaces de llevar a cabo las propuestas con soltura y otros que todavía no lo podrán realizar por ellos mismos. Además dependen de la dirección del adulto, los niños hacen lo que el adulto les dice.

La psicomotricidad vivenciada o relacional nace los años 70 de la mano de Lapierre y Aucouturier, ellos ven al niño desde el nacimiento hasta los 7 años como un ser global, tanto en lo motor, como lo afectivo y lo cognitivo. En una sesión de psicomotricidad vivenciada el adulto prepara la sala pero es el niño el que a través del movimiento, del juego libre y espontáneo y de su deseo, el que se expresa psicomotrizmente, avanzando en su desarrollo.


En una sesión de psicomotricidad vivenciada el adulto prepara la sala, pero es el niño el que a través del movimiento, del juego libre y espontáneo y de su deseo, el que se expresa psicomotrizmente, avanzando en su desarrollo.
El psicomotricista no dirige, ni le dice al niño lo que tiene que hacer, cómo hacerlo o en qué orden, sino que le ofrece un espacio, un tiempo y está a la escucha de las necesidades de cada individuo, lo respeta y le hace evolucionar teniendo en cuenta la individualidad, que cada uno tiene un ritmo diferente y por lo tanto tendrá unas necesidades diferentes.



Saltar al vacío no es cualquier cosa, este tipo de salto aparece cuando ya ha jugado muchas veces a caerse (en el mismo plano, sobre las colchonetas...) cuando saltan al vacío pierden por unos instantes todos sus apoyos y las referencias espaciales y nos manifiestan su poder y el placer de ellos mismos.
En las sesiones de psicomotricidad VIVENCIADA, relacional, como sabéis no se impone lo que tienen que hacer sino que sale de su deseo, necesidad y posibilidad, así lo que viven y vivencian es real y junto al saber hacer del psicomotricista, les permite evolucionar. 


¿La psicomotricidad vivenciada es sólo para niños con dificultades?
No, la psicomotricidad relacional favorece la actividad natural del niño en los 6, 7 primeros años, es decir, el movimiento y el juego; por lo tanto favorece el desarrollo natural de todos los niños.
En la psicomotricidad se entiende al niño como una globalidad: lo motor, lo cognitivo y lo afectivo, son igualmente importantes, no se parcela al niño, sino que, cuando el niño juega, pone en acción todas sus áreas.
En las sesiones de psicomotricidad, el psicomotricista acompaña a cada peque y favorece precisamente ese desarrollo global, respetando la individualidad de cada uno, aceptando a cada uno tal cuál es.


"¡Mira, mido como la puerta de la sala!"
Durante los primeros años, es el propio cuerpo el que utilizan como referencia para medir y conocer el tamaño de los objetos.
La vivencia con el cuerpo es fundamental para poder asentar los aprendizajes futuros.


Las sesiones de psicomotricidad relacional con niños y niñas "mayores" (+3) suelo finalizarlas con el dibujo.
El dibujo es un medio de expresión, de comunicación, de creación... los trazos expresan emociones, los dibujos representan vivencias, historias, deseos, miedos... y les permite ir tomando distancia desde lo corporal vivido en la sala hacia otros puntos de vista, colocándose fuera del dibujo, favoreciendo la entrada en el siguiente estadio, el de las operaciones concretas.


Algunos de los materiales que ofrezco en la sala de psicomotricidad.


Así está quedando la sala de psicomotricidad de Alcañiz para comenzar con los grupos.


Estas son algunas de las pinceladas sobre psicomotricidad que he ido escribiendo en mi página de facebook, os recuerdo que también podéis seguirme por Instagram y en el canal de YouTube, aprovechó para dejaros un enlace a mi curso de Escuela Bitácoras en el que profundizo en el tema de las provocaciones y el juego como herramienta de aprendizaje.


Laura Estremera Bayod

viernes, 12 de octubre de 2018

Pinceladas sobre aprendizaje

Continuamente utilizo facebook para escribir pequeñas reflexiones, ideas... Pero entiendo que no todos los que me seguís utilizáis esta red social, así que he decidido hacer una recopilación de aquellas pequeñas publicaciones que me parecen interesantes y que me gustaría que pudiérais encontrar con facilidad. A estas entradas voy a llamarlas "Pinceladas sobre" y en este caso voy a compartir las que tratan sobre aprendizaje.



De poco sirve cambiar las fichas por actividades sensoriales si el niño se encuentra en un entorno de directividad en el que no se sigue el deseo, el interés y la necesidad del pequeño, sino el impuesto por el adulto.

De poco sirve un ambiente bello, neutro, con muebles  y juguetes de madera…si falla el respeto; el respeto al niño, a sus tiempos…

De poco sirve leer cuentos sobre las emociones, hacer murales y otras actividades si sólo se permite expresar alegría y sancionamos otras como el miedo ridiculizando, la ira castigando o la tristeza ignorando.

Y esto puede pasar cuando tenemos más  en cuenta el continente que el contenido.

Una educación consciente, que tiene en cuenta al niño, exige cambiar la mirada del adulto y esto es posible cuando se reflexiona sobre las necesidades infantiles, cuando comprendemos qué necesita realmente y qué podemos ofrecerle, cómo acompañarle…

Transformar la educación exige en primer lugar, un cambio en el adulto, en la forma de acompañar al niño y su desarrollo.


Podéis ver las diferencias entre las 2 fotos de un mismo espacio en 2 estaciones diferentes ¿no?
Y muchos preguntáis estos días:
 ¿cómo se pueden "trabajar" las estaciones?

¡saliendo al patio!

Por norma general nuestros peques, de todos los niveles, pasan muy poco tiempo en el patio ¡con la cantidad de aprendizajes que pueden adquirir allí!
A diferencia de en el aula que se favorece principalmente el desarrollo cognitivo, estar en el exterior favorece el desarrollo motor, el social, el afectivo, el juego, el cognitivo 
¡y los niños son una globalidad!
Y estar en el exterior nos permite vivenciar, aprender desde la realidad ¿hay mejor manera que conocer que en invierno hace frío que saliendo al exterior, poniéndose la ropa adecuada, observando los cambios en el medio...?, ¿hay mejor manera de conocer lo que es la lluvia que saliendo cuando llueve?

Una ficha, una imagen, un gomet, una explicación, un cuento, un vídeo en la mejor pantalla... nunca podrá estar al nivel de la vivencia, pero para vivenciar hace falta tiempo y espacio.

Tenemos un gran recurso allí afuera, que no quede en media hora al día mientras se comen el almuerzo.



En el campo como con los peques, las cosas llevan su tiempo, hay que ofrecer un entorno adecuado, observar sí todo marcha bien, cuidar, respetar, acompañar y esperar. 

En el campo como con los peques, tenemos que respetar el desarrollo natural. Da igual lo que a nosotros nos gustaría, hay que respetar lo que es; aunque queramos cultivar tomates en diciembre no será posible; aunque queramos que todos los frutos de una misma planta maduren a la vez, no será posible; así es la naturaleza.

El campo nos conecta con la realidad, los ritmos, los ciclos, con la importancia del tiempo y el saber esperar. 

En la foto podemos ver a un niño esperando a que el agua llegue por la acequia para regar lo plantado, siguiendo su curso, su tiempo.

El entorno natural es un lugar privilegiado para el juego y el aprendizaje.


"¡Mira, mido como la puerta de la sala!"
Durante los primeros años, es el propio cuerpo el que utilizan como referencia para medir y conocer el tamaño de los objetos.
La vivencia con el cuerpo es fundamental para poder asentar los aprendizajes futuros.




Una foto tomada en el momento exacto que esas manos vivencian el concepto de mucho, tantos elementos que tus manos no son capaces de abarcarlos por mucho que separes tus dedos...
Simplemente jugando 



Observar esas manos, la fuerza que están realizando, cómo están dedicándose a su actividad, siguiendo su deseo, su juego... sí pretendiésemos "trabajar" esa fuerza por medio de actividades dirigidas, de fichas... ¿Cuántos gomets tendría que pegar?, cuántas bolitas de papel de seda realizar?...
Si vamos ofreciendo propuestas de juego, nos paramos a Observar y vamos entrenando nuestro ojo para ver más allá, para ver lo que realmente realizan jugando, nos asombraremos y tomaremos consciencia de lo importante que es el juego libre en los primeros años.
PD. Es una col del huerto de mi padre que no valía para comer, pero que nos podía ofrecer muchas oportunidades de juego.




Vivenciar

Descubrir que algo es grande porque no lo abarca el cuerpo, que algo es débil porque se rompe, que es pesado porque apenas puedo levantarlo… Todas estas vivencias son las que le permiten al niño comprender más adelante los aprendizajes escolares, los conceptos abstractos… gracias a que los ha sentido con su cuerpo. No podemos transmitir las vivencias verbalmente de profesor a niño, ni tampoco a través de libros o fichas.


Vivir, sentir, emocionarse...
Los niños aprenden desde la realidad, lo que para nosotros es cotidiano (incluso molesto en nuestro mundo de prisas y lleno de objetivos que cumplir) para ellos es asombroso, disfrutando del proceso, del momento, sin objetivos. Deberíais de haber visto las caras de asombro, de emoción, al sentir pequeños copos de nieve cayendo sobre sus manos. Viviendo el invierno, con todos sus sentidos y en vez de desde cuentos, fotos, murales o fichas. Las estaciones, el mundo, está allí fuera, no colgado en las paredes de los pasillos de los centros. Demos más importancia a descubrir, a vivir, a sentir...


El espacio y la libertad de elección suele ser un tema que genera muchas preguntas cuando hago charlas ¿no van todos a la misma propuesta?, ¿no discuten por los materiales?, ¿hay espacio suficiente para que se muevan?
 Cuándo favorecemos la libre circulación y el juego libre, creamos diferentes espacios con diferentes propuestas, respetamos las necesidades individuales, el ambiente es relajado... los peques se mueven según  sus necesidades (que por lo tanto son diferentes en cada uno) y se distribuyen por el espacio favoreciendo pequeños agrupamientos. Otro aspecto clave para que haya más amplitud es que, los peques no van a estar sentados todos a la vez y por lo tanto, no necesitamos mesas y sillas para todos (de hecho, sí os fijáis en la foto, a pesar de haber sillas disponibles, en este momento, ninguno las usa) y por supuesto pensar y repensar los espacios que se ofrecen dentro de un aula y las propuestas dentro de cada uno, ajustándolas a las necesidades de nuestro grupo en concreto  y cómo este evoluciona.

En el momento de esta foto había 18 peques de 2 a 3 años. (3 estaban en la provocación preparada que justo estaba a mi derecha y no sale en la foto y otro en el baño, que está dentro del aula lo que facilitaba que lo usaran cuando lo necesitaran)



La entrada relajada 

Como educadora nunca he vivido los timbres para entrar ni para salir, he tenido la suerte de disfrutar de los horarios flexibles y entrada relajada. 

Pero ahora os voy a hablar desde el otro lado, como madre, en el cole de mi peque han establecido un tiempo de entrada relajada.

Son sólo 10 minutos en los que la escuela se vuelve transitable, cobra vida; con sólo 10 minutos desaparecen las "barreras infranqueables" (simbólicas) que separan el dentro y el fuera; las relaciones entre la familias y los maestros se vuelven más humanas; los pasillos dejan de ser lugar de paso para ser lugares de encuentro; entrando por sus pasillos la escuela es transparente,  habla, se siente...

Desaparecen los timbres y suena la música que invita a entrar y marca el tiempo, cada uno según su tiempo, sin prisas.

Desaparecen las filas generadoras de conflictos, de luchas y de competitividad.

La escuela se abre, se transforma, acoge.

Son sólo 10 minutos... ¡que expresan tanto!


Podría haber decorado la clase con flores de cartulina...
Pero no habrías podido tocarlas, olerlas ni acariciarlas.
No habrías descubierto que si las aprietas fuerte se rompen y que debes tratarlas con delicadeza, que si las sacas del agua, cambian su aspecto, que si las tocas suave, tus dedos se pintan amarillos de polen.
Podría haber decorado la clase con flores de cartulina...
Pero no he querido.

Partamos de lo concreto, de la realidad.

Estas son algunas de las pinceladas sobre escuela y aprendizaje que he ido escribiendo en mi página de facebook, os recuerdo que también podéis seguirme por Instagram y en el canal de YouTube, aprovechó para dejaros un enlace a mi curso de Escuela Bitácoras en el que profundizo en el tema de las provocaciones  y el juego como herramienta de aprendizaje.

Laura Estremera Bayod 


martes, 2 de octubre de 2018

Los cuidados cotidianos en la pedagogía Pikler

Como muchos ya sabéis este verano realicé la formación oficial de la pedagogía Pikler: cuidados respetuosos, con la fundación Lóczy por los niños de Hungría.


En esta entrada os quiero explicar qué es eso de los cuidados cotidianos, pero antes de nada os voy a explicar de forma breve qué es esto de “Pikler Lóczy”.

Después de la segunda guerra mundial muchos de los niños quedaron huérfanos, por aquella época se pensaba que lo único que necesitaba el ser humano para desarrollarse era atención médica y alimentación así que era lo que hacían en lo orfanatos, pero a pesar de ello, los bebés, los niños y las niñas morían, sufrían el llamado síndrome de hospitalismo. El ser humano para desarrollarse de una forma armónica necesitaba amor, necesitaba un vínculo con un cuidador principal y eso es lo que les faltaba a los bebés y a los niños y niñas de los orfanatos.

En el año 1945 Emmi Pikler, una pediatra con una mirada diferente hacia la infancia en aquella época comenzó a dirigir un orfanato, concretamente en la calle Lóczy. Esta pediatra consiguió crear las condiciones para que los bebés y los niños se desarrollaran sin sufrir el famoso síndrome de hospitalismo a pesar de crecer en una institución. 

Su pedagogía se sostenía sobre 2 pilares, que eran las caras de una misma moneda: la calidad de los cuidados, que es de lo que os voy a hablar y el desarrollo de la actividad autónoma.

La calidad de los cuidados cotidianos
Pikler descubrió que en las situaciones de cuidados (la comida, el cambio de pañal, de ropa, al limpiar los mocos, las manos… situaciones que se repiten muchas veces al cabo del día) se construía la relación, el vínculo, aquello tan necesario y valioso para los niños y niñas criados en una institución (y también para los niños y niñas que asisten a la escuela infantil)


Pikler creó por lo tanto una técnica uniforme para realizarlos de la forma más respetuosa y agradable para los niños y niñas. Una manera precisa de cogerlos, de cambiarles el pañal, de lavarles las manos, de limpiarles los mocos, de darles la comida, de actuar en las situaciones de sueño, de conflictos… Esta técnica uniforme era especialmente importante al tratarse de una institución y ser varios adultos diferentes los que realizaban las situaciones de cuidados. Pero no creáis que esta técnica uniforme convertía los cuidados en algo mecánico y despersonalizado ¡al contrario! La técnica uniforme favorecían la cooperación del bebé, el niño y la niña, estos no permanecían pasivos durante los cuidados ni por el contrario reacios, esta técnica uniforme les permitía anticipar lo que iba a pasar y por lo tanto participar de forma activa desde muy pronto, sintiéndose competentes, eficaces, que podían modificar el entorno, porque el adulto también modificaba su técnica en función de lo que observaba en cada niño o niña (hasta donde subir una cremallera, qué ritual hacer primero…) de esta forma, los peques adquirían progresivamente una autonomía verdadera, real, por placer. 

Cuando ya sabían realizar las situaciones de cuidado de forma autónoma el adulto permanecía presente, prestándoles atención, no se iba a hacer otras cosas; porque en estos momentos de cuidados era donde se construía y mantenía la relación adulto – niño/a.




Cuántas veces habréis visto en las escuelas a adultos de pie dando de comer a los peques sentaditos en la mesa desde atrás, limpiar los mocos sin avisar de lo que se les va a hacer, cambiar los pañales a prisa y corriendo luchando contra la tensión muscular de los peques para poder dedicar el tiempo a otra cosa “más importante”, llevarlos cogidos por la muñeca o  el brazo en vez de por la mano, moverlos cuando están sentados estirando de sus piernas sin avisar, inmovilizarles los brazos durante las comidas para que no golpeen la cuchara… este tipo de prácticas hacen que las situaciones que deberían de ser de tiempo compartido con el adulto, de construcción de vínculo, de progresiva autonomía, se conviertan en situaciones desagradables para los peques.



Los cuidados cotidianos son situaciones individuales (progresivamente algunas se vuelven semi individuales, como la comida) que se realizan cara a cara, donde se intercambian miradas, donde el adulto presta plena atención a lo que hace y al niño o niña (no se interesa sólo porque coma o que el culo está limpio, está con la globalidad del niño/a). Son situaciones que siempre se anticipa lo que se le va a hacer y se espera la respuesta del niño/a, por mínima que sea, aunque sólo sea un gesto; situaciones en las que se respeta el ritmo individual (cuánto llenar la cuchara, con qué velocidad ofrecerla, qué cantidad quiere comer…); situaciones en las que los gestos del adulto son lentos, suaves, delicados, agradables, respetuosos para que el bebé, niño o niña se sienta a gusto, se relaje y coopere. 




En definitiva, no se trata sólo de quitar mocos, dar de comer, cambiar pañales, cogerlos en brazos, lavarles las manos, cambiarles la ropa, sino en cómo se realiza, de qué forma hacerlo para que sea lo más agradable para los pequeños y en entender que en estos momentos individuales, se construye el vínculo con el educador.

Laura Estremera Bayod


Puedes seguir mi página de facebook, instagram o el canal de you tube y descargar mi libro Criando de forma gratuita.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Pinceladas sobre provocaciones

Continuamente utilizo facebook para escribir pequeñas reflexiones, ideas... Pero entiendo que no todos los que me seguís utilizáis esta red social, así que he decidido hacer una recopilación de aquellas pequeñas publicaciones que me parecen interesantes y que me gustaría que pudiérais encontrar con facilidad. A estas entradas voy a llamarlas "Pinceladas sobre" y en este caso voy a compartir las que tratan sobre lo que para mí es una provocación como invitación al juego, la manipulación y por lo tanto, al aprendizaje.


Seguro que recordáis aquello de la etapa "sensoriomotora" de Piaget. Si lo llevamos a la práctica significa que la inteligencia de los niños hasta los 2 años se desarrolla principalmente gracias al movimiento y al desarrollo sensorial, pero no son exclusivas de esta etapa, estas necesidades no terminan nunca, sino que siempre son la base de nuestro desarrollo. El exterior, el entorno natural nos aporta está sensorialidad y la posibilidad de movimiento ¿y cuando no es posible? Podemos ofrecer propuestas dentro del aula o en casa para entrar en contacto con elementos naturales, que huelan, que aporten diferentes texturas, sensaciones...


Una Provocación no consiste simplemente en colocar cosas...
Una Provocación nace de unas necesidades o intereses observados y facilitas unos materiales que pueden favorecerlos. Detrás de una provocación hay una reflexión, una selección de materiales, unas hipótesis que nacen en un momento concreto y de unos niños y niñas concretos. Es una retroalimentación continua.


Una provocación de un día cualquiera, construir, destruir, rodar, equilibrar, desequilibrar, comparar, juntar, separar... Y a tí ¿qué te sugiere?


Una foto de la provocación de esta mañana, una propuesta de juego que nos invita a manipular, a observar, a descubrir... a buscar lo que es igual y lo diferente, a clasificar por colores, a mezclarlos, a crear y componer...


Propuestas preparadas con mimo, con cariño, pensando en nuestros peques, en el respeto que merecen. Observando el conjunto y los detalles. ¿Qué tipo de sociedad nos gustaría en el futuro? En el aula, con nuestras acciones, con nuestro estar, con nuestro decir, con nuestro sentir; estamos contribuyendo en ella.


Material de desecho: botellas y papeles que presentados de forma que combinen y agradable pueden favorecer oportunidades de juego y aprendizaje: vivenciar lo lleno, lo vacío, dónde hay mucho y dónde no; experimentar con el papel y sus cualidades: se rompe, se arruga... una oportunidad para el juego sensoriomotor y el simbólico, para favorecer la atención, la concentración, la motricidad fina, la coordinación óculo manual... 
¿material de desecho u oportunidad de aprendizaje?




Cada día, cuando mis peques entraban al aula encontraban una provocación, con lo observado en ella, preparaba la siguiente ... para mí, una provocación es una invitación a la exploración, a la manipulación, al juego, al descubrimiento...
Os dejo un vídeo de algunas de las de este curso para mis peques de 2 a 3 años.




"La topera", una invitación al juego, a entrar y salir, a saltar, a correr sorteando obstáculos, a meterse dentro de los agujeros y a subir montículos, a destruir lo construido, a llenar lo vacío...


La idea de laberinto, de camino. una invitación al juego desde la forma de la voluta, invitación al movimiento, a seguir senderos y a trasgredirlos, a utilizar el fondo y la superficie.


Caminos, laberinto, provocación, juego.


Una propuesta de observación y descubrimiento con hojas de diferentes formas, colores y la mesa de luz.


Los niños y las niñas pequeños necesitan moverse libremente y explorar el entorno con todos sus sentidos por eso en esta provocación preparada para bebés pre andantes hay elementos que les ofrecen diferente información sensorial, las frutas huelen, saben, pesan, ruedan, se comportan de forma diferente a otros objetos cuando son lanzadas... los cuencos les permiten además llenar y vaciar, diferenciar entre el continente y el contenido.
Los elementos muy pequeños y que pueden ser peligrosos, como los frutos secos, los he presentado dentro de bolsas de organza que permiten la manipulación y la exploración sensorial, de esta forma además ofrecen peso y un  sonido diferente al chocar unos con otros.
Manipulando elementos reales van descubriendo las características de los objetos del mundo desde la vivencia.


Os dejo un vídeo de una provocación que preparé para el grupo de psicomotricidad de 3 a 6 años. Los tubos, codos... invitan a la construcción, a encajar entre sí, a planificar, a crear grandes  estructuras que implican vivenciar con todo el cuerpo, a crear proyectos comunes favoreciendo la relación, las construcciones se transforman y se convierten en complementos del juego simbólico.

Estas son algunas de las pinceladas sobre la provocación como recurso pedagógico que he ido escribiendo en mi página de facebook, os recuerdo que también podéis seguirme por Instagram y en el canal de YouTube, aprovechó para dejaros un enlace a mi curso de Escuela Bitácoras en el que profundizo en el tema de las provocaciones y cómo llevarlas al aula.


Laura Estremera Bayod