Un lugar donde encontrar recursos, actividades, materiales, proyectos... para el primer ciclo de EDUCACIÓN INFANTIL

lunes, 5 de junio de 2017

¿Encaja la pedagogía Montessori en la ley educativa?

¿Encaja la pedagogía Montessori en la ley educativa? 
Podría parecer que Montessori está muy alejado de lo que dice el currículum que hay que hacer  en el aula y que por eso aproximar Montessori a un aula tradicional o pública es prácticamente imposible (por tradicional/ pública / ordinaria… me refiero a los centros que siguen el currículo oficial del estado). 


Por supuesto, un colegio 100% Montessori tiene sus propias características y sus maestros tienen una formación específica de Guías, pero hay muchos aspectos de la pedagogía que pueden trasladarse al aula ordinaria como os comente en este artículo, pero no sólo eso, si tenemos en cuenta la ley que tenemos que seguir los centros de educación infantil de primer y segundo ciclo descubrimos que no difiere tanto de una educación activa, que nadie obliga a trabajar con fichas, que no se nombra la clase magistral en la que el adulto enseña y los niños escuchan, que los niños no tienen que estar sentados en sillas “trabajando”,  que no nombra el uso de rincones de pensar, ni de trabajar todos lo mismo al mismo tiempo. Por eso me apetecía escribir una entrada en la que poder analizar los puntos del currículo en los que la pedagogía Montessori encaja. Argumentar que “la ley no permite llevarlo al aula” es una excusa, si se quiere, podemos aportar pequeñas semillas que beneficien a los niños.

Como estoy en Aragón, me voy a basar en la ORDEN de 28 de marzo de 2008 (…) en la que se establece el currículo de la Educación infantil. Esta orden está basada en la LOE vigente desde el 2006 (La Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación) aunque hoy en día está vigente la LOMCE, en esta etapa no ha afectado en estos aspectos.

Antes de nada, voy a dar unas pequeñas pinceladas sobre algunos de los puntos clave del método Montessori, podéis leerlo completo en el capítulo 15 de mi libro que se puede descargar aquí.

-El ambiente preparado: un aula Montessori es un lugar pensado para los niños, todo está al alcance de ellos y lo pueden utilizar y tiene un sentido .Un ambiente Montessori es sencillo y bello, parecido a una casa “la casa de los niños” lo llamó su creadora, un lugar donde se sientan a gusto por eso no tiene colores estridentes, posters por las paredes… Muebles al alcance del niño, colores neutros, objetos reales y naturales, plantas, luz natural… el niño aprende de lo que hay en el ambiente por eso es tan importante. Este, asume parte del trabajo que antes le correspondía a la maestra. 

Comunidad infantil Montessori el Jardín, Zaragoza.

Los materiales y objetos están ordenados y siempre en el mismo lugar, el niño puede decidir libremente lo que quiere utilizar, cambiarlo de lugar para usarlo y una vez finalizado su trabajo, volverlo a colocar en su sitio, en buen estado y colocado del mismo modo que los encontró. Estas acciones ayudan al niño a organizar su propia mente.

Montessori Village Rivas, Madrid.

En un aula Montessori no hay horas para las diferentes asignaturas, sino diferentes espacios (estanterías) para los materiales de cada área, el niño puede moverse por el aula y elegir el material que quiere utilizar, uno puede estar trabajando lenguaje al lado de otro que realiza actividades para la vida práctica. Las áreas son:
                -Vida práctica
                -Sensorial
                -Matemáticas
                -Lenguaje
                -Cultura general

Montessori Village Alcalá, Madrid.

–El respeto hacia el niño: en el método, se respeta la personalidad del niño y se deja libre su actividad espontánea, en vez de contenerla y dominarla. El niño que es activo por naturaleza, se le debe dejar espacio suficiente para que se mueva libremente. No se castiga ni se premia.

–Seguir al niño: La intervención es indirecta, sólo se ofrecen los medios necesarios para su desarrollo y se debe esperar y seguir ese desarrollo con respeto. Es decir, no se enseña a todos el mismo día y en el mismo momento el número 5, sino que la guía, que observa y conoce el desarrollo de cada niño va proponiendo a cada uno lo que necesita en cada momento. El niño es el que marca el ritmo y no el adulto, ni un libro de texto, cada niño es diferente y tiene ritmos diferentes.

Montessori Village, Madrid.
-La maestra, una guía: Se cambia del magistrocentrismo a estar centrado en el alumno, el objetivo es el de disciplinar para la actividad, para el trabajo, para el bien; no para la inmovilidad, para la pasividad, para la obediencia como se hacía en la escuela tradicional.
Debe ayudar al niño a proceder por sí mismo y en preparar el camino a su andar espontáneo.
Las lecciones son individuales, concisas, simples y objetivas. No son colectivas, sustituyéndose por la actividad espontánea del niño. Es decir, cuando la maestra ve que el niño “necesita más” o está preparado para un nuevo aprendizaje, le presenta un nuevo material que el niño podrá luego utilizar de forma autónoma.
También los alumnos aprenderán unos de otros mediante la observación, además en un aula Montessori los niños están mezclados por edades por lo que los pequeños pueden aprender de los más mayores y los mayores reforzar lo aprendido observando a los pequeños.

–Observar sin intervenir: la maestra observa lo que hacen lo niños y así descubre lo que necesita cada uno, no presta ayudas innecesarias, se evita detener los movimientos espontáneos del niño y se renuncia a la costumbre de obligar a los niños a realizar actos por la imposición de la propia voluntad; a menos que sean actos inútiles o perjudiciales.

–La mente absorbente: el niño no sólo se mueve continuamente, sino que aprende también sin cesar, la actividad psíquica debe ser práctica y el modo de aprender no puede guiarlo paso a paso el adulto.

–Material autocorrectivo, autoeducación: Con ejercicios espontáneos, libremente elegidos y realizados según los dictados interiores de la personalidad de cada uno, los niños usando el material, no sólo desarrollan la inteligencia, el carácter y la gracia, sino que también adquieren habilidades y aptitudes que los impulsa hacia nuevos y más poderosos esfuerzos. Y así, ejercitándose espontáneamente, progresa en el desarrollo y en la adquisición de la cultura.
Los famosos materiales Montessori que el niño utiliza cuando lo necesita,  durante el tiempo que lo necesita y repite la actividad tantas veces como lo pide su cuerpo, son autocorrectivos, es decir, están diseñados de forma que si el niño se equivoca, se da cuenta y aprende del error, rectificándolo, no necesita que la guía lo “corrija”.

–La libertad  que permite el desarrollo de las manifestaciones espontáneas del niño. La libertad es sinónimo de actividad. (Se impide todo lo que pueda ser perjudicial u ofender a los otros) El niño es libre para elegir la actividad a realizar, durante cuánto tiempo…

–La disciplina se basa en la libertad: la persona no tiene disciplina si esta le ha sido impuesta, se busca ser disciplinado de manera activa, que la persona sea dueña de sí misma.

Independencia: no se puede ser libre sin ser independiente,  al niño se le debe ayudar a obrar y a expresarse, pero el adulto no debe jamás obrar en su lugar, sino cuando sea absolutamente necesario.  El adulto debe ayudar al niño a que lo haga todo por sí mismo, cuando sea posible.

-No hay premios ni castigos externos: de esta manera se siente el verdadero premio: el acrecentamiento del poder humano y de la libertad en su vida interior. Por lo que en Montessori no hay pegatinas, economías de fichas, rincones de pensar… Sino que el niño aprende por placer y resuelve los conflictos de forma democrática.

¿Y cómo encaja todo esto en la ley?

Me centro en la primera parte de la ley así que lo que voy comentando es tanto para el primer ciclo (0-3) como para el segundo (3-6) tenía intención de abordar por separado también las áreas del primer y segundo ciclo porque ahí sí que podemos observar ejemplos concretos entre la pedagogía Montessori y los contenidos, pero veo que el post queda muy largo, si os interesa el tema, puedo abordarlo en entradas por separado.

-seguir al niño:
En Montessori  es muy importante “seguir al niño”, la individualidad ya que cada  niño es diferente, está en un momento diferente y tiene necesidades diferentes, el niño es el que marca el ritmo de lo que necesita aprender ¿Qué dice la ley al respecto?

En la primera página de la orden podemos leer: “la intervención educativa, durante toda la etapa, pero especialmente en el primer ciclo, ha de tener en cuenta la individualidad de cada niño…”

-El ambiente preparado:
Art 10.i. “Teniendo en cuenta las características y necesidades del alumnado, se considera fundamental para la consecución de los objetivos educativos la adecuada organización de un ambiente agradable que incluya espacios, recursos materiales y la distribución del tiempo.”

En las orientaciones didácticas para el segundo ciclo, leemos: “En cuanto a los espacios, la organización del aula con diferentes rincones favorece la toma de decisiones y los ayuda a ser más autónomos. En los rincones encontrarán materiales diversos que posibilitarán la elección de actividad por su parte. Se generan así diversos grupos de interacción que realizan actividades distintas en el mismo tiempo. El profesorado observa y acompaña a los niños en estos momentos.”

Aquí nos habla de una organización del espacio por rincones en el que los alumnos deciden libremente lo que hacer, es decir, no habla de los típicos rincones por los que deben pasar todos los alumnos estando cada grupo x minutos en cada rincón. Eso no favorece la toma de decisiones ni ayuda a ser más autónomos.  Por otro lado encontramos otro punto acorde a la pedagogía Montessori, el profesorado OBSERVA y ACOMPAÑA.

-El respeto hacia el niño:
“A lo largo de esta etapa han de crearse las condiciones necesarias para que todo el alumnado consiga un desarrollo global, procurando un ambiente en el que se sientan acogidos, seguros y confiados. Por ello, se deberán proponer múltiples oportunidades para aprender y para desarrollarse”

-La distribución horaria en Montessori no es con un formato/hora, no hay horas específicas para trabajar algo en concreto sino que los niños eligen lo que hacer en el ambiente, generalmente los tiempos de distribuyen en bloques de 3 horas de actividad, en las que los niños eligen en qué trabajar, trabajan, lo recogen, se levantan,  almuerzan, eligen otra actividad…  ¿sería posible llevarlo a cabo en un aula tradicional?, ¿qué dice la ley al respecto?

Art.9.6 “La organización de los contenidos y la distribución horaria de las actividades y experiencias de aprendizaje se realizarán de tal forma que se respeten los ritmos de actividad, juego y descanso del alumnado de esa edad”

En el método  ya he comentado que no hay horas específicas para cada asignatura, no hay un momento de “juego” otro para “lectoescritura”, “matemáticas” los martes por la tarde…  ¿Qué dice la ley sobre la separación en áreas?

Art.10.b “Los procesos de enseñanza y aprendizaje deben tender a un enfoque globalizador e integrador de las áreas del currículo como principio didáctico de esta etapa, de modo que permitan incorporar las distintas experiencias y aprendizajes del alumnado  en las diferentes situaciones de esos procesos.”

-Alumno activo vs receptor pasivo
Art.10 c “El papel activo del alumnado es uno de los factores decisivos en la realización de los aprendizajes escolares (...)”

Los métodos de trabajo de ambos ciclos se basarán en las experiencias, las actividades y el juego, así como en el respeto por las aportaciones del alumnado, y se desarrollarán en un ambiente de afecto y confianza que favorezca la interacción del niño con las personas adultas y con sus iguales para potenciar su autoestima e integración social (…)”

-El maestro, un guía:
El papel del maestro cambia, ya no es “el que enseña” mientras los niños escuchan, sino que observa a los niños y de forma individual les va ofreciendo a cada uno lo que necesita en ese momento, por otro lado, es una figura de referencia. ¿Qué dice el currículo?

Art. 10.e “El papel del educador será decisivo en este proceso, siendo necesaria una actitud equilibrada, integrada, impregnada de afectividad y disponibilidad en las relaciones con el alumnado. Al mismo tiempo, en su quehacer diario se unirán la escucha activa, que responda a las necesidades de los niños y las niñas, y una postura que les dé seguridad, permitiéndoles percibir los límites en sus actuaciones y así conseguir que evolucionen paulatinamente hacia una mayor autonomía.”

Art.10.h. “el juego (…) el principal recurso metodológico de la etapa. Durante el juego, por medio de la observación, se podrán extraer importantes datos sobre las conductas de los niños, las relaciones que establecen con los demás, su lenguaje, preferencias y estados de ánimo.”

De este párrafo podemos extraer por un lado que el recurso metodológico de la etapa es el JUEGO y no la clase magistral, ni las fichas. Que el juego no es para cuando ya se han realizado las tareas escolares, sino que el niño aprende jugando y que el maestro OBSERVA ese juego para descubrir las necesidades de los niños. Algo parecido al “observar sin intervenir” ¿no?

-Materiales:
En Montessori no hay libros de texto, no hay actividades propuestas por el profesor en las que todos hacen la misma actividad en el mismo momento, lo que hay es un aula preparada con materiales organizados por áreas que los niños eligen y utilizan, estos materiales permiten ir de lo concreto a lo abstracto, manipular, vivenciar, repetir… También hay objetos reales que se utilizan con un fin real (un exprimidor para hacer zumo, plantas para cuidar…)
¿Qué dice la ley sobre los materiales?

Art.10.g  “Se potenciará la utilización de materiales diversos para favorecer el descubrimiento y permitir la observación, la simbolización y la representación. Será conveniente el empleo de juegos que desarrollen contenidos concretos, pero también de materiales de uso cotidiano con diferente funcionalidad que los acerquen a la vida real.”

Art. 10.k “Esta cuidada planificación de la organización espacio-temporal y de los materiales se adecuará a las necesidades del alumnado, teniendo presentes las matizaciones propias de cada ciclo.”

En las orientaciones didácticas del primer ciclo, encontramos: “Se deberá priorizar la utilización de materiales diversos que favorezcan el descubrimiento y permitan la observación, la manipulación, la experimentación, la simbolización y la representación. Será conveniente el empleo de juegos que desarrollen contenidos concreto, pero también de materiales de uso cotidiano que, al utilizarlos para distintas tareas, los acerquen a la vida cotidiana.”
En las del segundo ciclo, leemos: “Se primará la utilización de materiales diversos que favorezcan el descubrimiento y permitan la observación, la simbolización y la representación. Será conveniente el empleo de juegos que desarrollen contenidos concretos, pero también de materiales de uso cotidiano con diferente funcionalidad que los acerque a la vida real.”

En el aula tradicional, es común trabajar los contenidos mediante fichas, bien elaboradas por los maestros, bien por una editorial, con libros de texto… ¿Qué dice la ley al respecto?, ¿Es obligatorio el uso de fichas?, ¿o se podrían adquirir los mismos contenidos a través de otros materiales que además favorecen la manipulación, la repetición…?

En el Art.17 cuando la ley nombra los apartados de la programación didáctica encontramos:
“Los recursos didácticos que se vayan a utilizar, incluidos los materiales curriculares y, en su caso, los libros de texto para uso del alumnado.”
En la disposición adicional sexta. Materiales curriculares, encontramos: “1. Los equipos didácticos del ciclo tendrán autonomía para elegir los materiales curriculares que se vayan a utilizar en cada curso. Tales materiales deberán adaptarse al currículo establecido y al concretado en el propio centro.”

Me parece curioso que la ley sólo haga mención al libro de texto en una frase y en cambio explique en repetidas ocasiones a lo largo del documento  el uso del juego, de los materiales... y que de forma general, esté más extendido el trabajo mediante fichas que  a través del juego y diferentes materiales manipulativos.

Como conclusión, si vamos siguiendo la ley educativa encontramos que no difiere tanto de la pedagogía Montessori, que muchas de las formas de trabajar en infantil por costumbre (todos sentados, haciendo los mismos trabajos al mismo tiempo, el uso de fichas, no tener en cuenta que cada alumno tiene un ritmo diferente, el adulto activo y los niños que escuchan, el juego que solo ocupa el tiempo libre, ir todos al baño o beber agua a la misma hora, el rincón “de pensar”…) no están contempladas en la ley.  Que la ley habla de juego, de maestro observador, de aprendizaje activo, de manifestaciones libres, de comportamiento democrático…

 Aunque hay  2 aspectos que recoge la ley que no encajan  en esta pedagogía. Por un lado el uso de las TICs, por otro, el de la actividad psicomotriz y el juego simbólico, el juego simbólico no se lleva a cabo en las aulas Montessori , pero hoy en día sabemos de su importancia, las actividades propuestas en Montessori a través de los materiales no es juego SIMBÓLICO, cada material tiene una finalidad específica y un uso específico.

Espero que esta revisión del currículum anime a trabajar de otra forma en las aulas de infantil, que si cada uno, dentro de nuestras posibilidades, tenemos en cuenta al niño y sus necesidades, estaremos plantando una pequeña semilla para un futuro mejor.

Laura Estremera Bayod

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Gracias a Comunidad Infantil Montessori el Jardín y a Montessori Village por permitirme utilizar sus fotos.

domingo, 30 de abril de 2017

Actividades de la fiesta de primavera

Llegó la primavera y preparamos una fiesta en el patio con diferentes propuestas que invitaran a los niños a jugar.


Les pedimos a las familias que trajeran algo relacionado con la primavera, algunas trajeron flores, otras plantas, otras frutas de la estación que nos sirvieron para dar el último toque a las actividades y para que sintieran algo de la fiesta como suyo.

-Llenamos el arenero de plantas y flores, de esta forma las tocaron, olieron, observaron… desarrollando la parte sensorial. Las rompieron, trabajando la motricidad fina, las compararon, clasificaron y las introdujeron en su juego simbólico: haciendo comidas, jarrones…




-En las cocinas de exterior, preparamos bandejas con flores y plantas en bloques de hielo, esta metáfora del paso del invierno a la primavera, les permitió explorar sensorialmente con la temperatura, la textura, observar cómo se derretía, golpearlo hasta sacar las plantas, tocar el hielo y observar cómo las manos se mojaban y dejaban huellas sobre la madera…







-Las botellas sensoriales, que representaban un arco iris (aprovechamos la fiesta para celebrar al mismo tiempo San Patricio) les sirvieron para observarlas, agitarlas, clasificarlas, hacer música (golpeando sobre un túnel de plástico que amplificaba el sonido, fueron creando sus ritmos al tiempo que su voz les acompañaba) y también las introdujeron en su juego simbólico.



-La cuerda sensorial, les invitó a observar, a tocar, a moverla y escuchar el sonido que provocaba…





-El arcoíris, hecho con bolsas de basura, partía el patio en 2 y les invitaba a correr atravesándolo, pasar de un lado al otro, esconderse detrás, aparecer y volver a desaparecer.



-Las tizas, les permitieron expresarse a través de los trazos, el dibujo…




Esta actividad nos proporcionó momentos de juego, de descubrimiento, de emociones, de aprendizaje.


Os dejo también una reflexión que publiqué en mi página de facebook cuando llegó la primavera:

“Podría haber decorado la clase con flores de cartulina...
Pero no habrías podido tocarlas, olerlas ni acariciarlas.
No habrías descubierto que si las aprietas fuerte se rompen y que debes tratarlas con delicadeza,
que si las sacas del agua, cambian su aspecto, que si las tocas suave, tus dedos se pintan amarillos de polen.
Podría haber decorado la clase con flores de cartulina...
Pero no he querido.”


Partamos de lo concreto, de la realidad.

Laura Estremera
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viernes, 31 de marzo de 2017

Proyecto los insectos



Un día estábamos en clase cuando se comenzaron a escuchar gritos, los niños estaban agachados, observando algo ¡un insecto había entrado al aula!

Para poderlo observar con detenimiento, lo metimos en un bote ¿qué era eso? (La verdad, que yo no sabía cómo llamar al insecto, sabía que era un tipo de insecto que en esta zona, en primavera, a veces al destender la ropa lo encuentras agarrado a la tela). Y ¿qué comería? Uno de los niños sugirió ofrecerle fuet que llevaba en una fiambrera, así lo hicimos y así descubrimos que ese animal no comía eso y que deberíamos soltarlo.


 Después, buscando en un cuento, llegamos a la conclusión de que se trataba de una Chinche.


Y gracias a esta chinche, se encendió una chispa, un interés y una curiosidad en ellos que aprovechamos para seguir tirando del hilo.

Les conté lo sucedido a las familias y les pedí colaboración para traer material sobre cosas que les fueran surgiendo en cuanto al tema, en seguida empezaron a traer cosas…
Teniendo en cuenta la edad de nuestros niños (2-3 años) y su forma de aprender, veo que es muy importante partir de la realidad, de lo natural, para que puedan observar, partir de lo concreto y llegar a lo abstracto.

¿Qué quiero decir?
Imaginaros que nunca habéis visto una mariquita en vuestra vida (que puede ser el caso cuando tienes 2 años) y que yo os presento esto:




Es una imagen plana, sin volumen, sin tamaño, porque depende de cómo yo la haya impreso, podrás pensar que es más grande que tu mano por ejemplo, porque no tienes nada real que tomar de referencia, que tiene nariz “de payaso”, manos y pies, el cuerpo es como salmón, dedos para agarrar cosas, unos grandes ojos…

Para mí es muy diferente a mostrar esto:

O esto:


Y poder observar su tamaño, su volumen, su delicadeza, su velocidad, su forma, su color… sus cosquillas…

Os pongo otro ejemplo, imaginaros que os quiero enseñar una mariposa (que seguramente tampoco habéis visto ninguna antes) y os muestro esto:



Bajo mi punto de vista, es más enriquecedor para el niño, que aprenda desde aquí:


Las imágenes las he sacado de google simplemente tecleando “mariquita/ mariposa + dibujo no he buscado una imagen rebuscada, sino una de las primeras opciones. Además los adultos tendemos a caricaturizar o humanizar las cosas en cuanto van dirigidas a un público infantil, precisamente a un público que en muchas ocasiones no tiene una referencia de cómo es ese objeto en la realidad (no sólo referido a los animales, incluso los coches tienen caritas, los trenes, los árboles…)


En cuanto al proyecto…
En la asamblea, les pregunté acerca de los insectos, los bichos… y ellos me nombraron 5: hormiga, cucaracha, mariposa, grillo y rinoceronte ¡Nooooo! Se escuchaba ¡los insectos son pequeñitos! Decía una niña. Esos eran los conocimientos previos sobre el tema. Como en otras ocasiones, dibujé en un papel estos animales y lo dejé en un lugar visible, así, a lo largo del proyecto, me iban diciendo insectos y yo los iba dibujando… al final la lista se hizo muy larga.

Y surgieron varias actividades:

-La mesa de observación:
Allí íbamos colocando todas las cosas dignas de observar:
Una niña trajo hormigas en una fiambrera, las pasamos a un hormiguero para poder observarlas durante unos días y descubrir qué comían. Les íbamos ofreciendo alimentos que ellos me decían y observando lo que preferían y lo que ignoraban.


Mariquitas.


Un capullo, que a los días se abrió y salió una mariposa, abrimos el bote en el patio y pudimos observar cómo desplegaba sus alas y salía volando.


Una oruga.
Lombrices, durante unos días las tuvimos en el aula y les fuimos dando comida, el primer día que les pusimos, nos sorprendió observar que nada más echarla, de la tierra salió una babosa, un pequeño cien pies y una cucaracha pequeña ¡había más insectos entre la tierra!



Insectos muertos que íbamos encontrando en fiambreras transparentes.

-Cuentos:



Los niños también trajeron cuentos, me gustó especialmente contarles el de “La ratita Tita y sus amigas” ¿por qué? Porque en él explicaba por qué cada animal debe de estar en su lugar y que cada uno tiene su función y su importancia y que los unos sin los otros no existirían, se necesitan mutuamente (esto explicado para niños, claro). Un poco a la idea de la Educación Cósmica de Montessori. Poderles explicar esto, fue muy importante para que entendieran que aunque observábamos los animales, debíamos de liberarlos en el huerto, porque en un bote no podían vivir. Y así lo hicimos.

-Observaciones en la mesa de luz.


-Provocación sobre el hábitat de los insectos. Puedes ver la actividad completa pinchando aquí.


-Una familia nos trajo un póster en el que había imágenes de insectos escondidos, al principio sólo discriminaban los insectos que conocían, pero fue muy curioso observar como conforme iban conociendo nuevos insectos, descubrían que también estaban en el póster.


-Bandejas:
Una de las formas de trabajar en nuestra clase es a través de bandejas, allí yo preparo una actividad con un fin determinado, la presento previamente y luego dejo a su disposición para que la utilicen cuando ellos quieran. De esta forma tenemos una colección de bandejas en clase (puedes ver aquí algunos ejemplos) con diferentes actividades y que ellos eligen cual quieren utilizar en función de sus necesidades e intereses, cuándo utilizarlas (no hay un “tiempo  de usar bandejas”) cuántas veces, durante cuánto tiempo… ya que cada niño es diferente. Ellos buscan la bandeja, la utilizan y luego la devuelven a su lugar.

Respecto al tema de los insectos surgieron 3 actividades que fueron evolucionando a lo largo del proyecto:
-Emparejamiento imagen- figura, es una forma de comenzar a trabajar las matemáticas y el vocabulario, además se presentan 2 niveles de abstracción diferentes: la figura (que ya no es tan concreto como el animal real, pero que tiene un volumen y unas formas similares y que permite observarlo desde todos los ángulos, rotarlo…) y la imagen, foto del mismo objeto (pero que ya es un elemento plano).


-Clasificación en función de si vuelan o van por el suelo.



-Clasificación en función de si pican o no pican.


Estas actividades las presentábamos con diferentes niveles de abstracción desde la realidad, pasando por la figura, la foto y el último paso habría sido del dibujo.
Hubo niños que se interesaron por todas las actividades y otros que cuando querían utilizar la bandeja, volvían a coger las imágenes y buscaban hacer las parejas (más sencillo que la clasificación) cada uno tiene sus necesidades y su ritmo.
El proyecto duró el tiempo que se mantuvo vivo el interés, poco a poco se fue apagando ya que surgieron nuevas inquietudes, en este caso fue la llegada de la primavera, las flores y la observación de cómo crecían las semillas. Pero aproximadamente duró un mes y se realizó con niños de 2 a 3 años.


Como siempre que trabajas por proyectos no sabes lo que va a ocurrir porque los que van marcando el ritmo, las necesidades y los intereses son los niños, pero merece la pena, y es gracias al interés y la colaboración de las familias como se hace posible.

Laura Estremera

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viernes, 3 de marzo de 2017

Creando con arcilla, plantas, ramas y más (provocación)

Si os habéis fijado, llevo ya un tiempo en el que me gusta preparar “provocaciones” a mis niños. Esto quiere decir que preparo un espacio con unos elementos y dejo que los niños sean los que le den vida y significado. Yo no sé lo que va a ocurrir de antemano, ni tengo unos objetivos prefijados, puedo plantearme ciertas hipótesis que pueden cumplirse o no, pero son ellos según sus intereses, iniciativa y necesidades los que le dan el significado. Yo no sugiero ni dirijo lo que deben hacer, los observo y aprendo de ellos. También les aporto la seguridad afectiva y emocional de que tienen disponible una figura de referencia, tan importante en esta etapa.


En este caso, era una actividad sensorial ya que predominaban los elementos naturales: semillas, arena, arcilla (barro), agua, flores, ramas, piedras, plantas… De esta forma cobra importancia la exploración a través del tacto, la vista, el olfato… porque cada elemento tiene unas características particulares. Por contextualizar un poco la provocación, en este momento estábamos trabajando en un proyecto sobre los insectos (entró una chinche en clase y eso nos sirvió para tirar del hilo) Así que los elementos elegidos corresponden en alguna medida al hábitat de algunos insectos.


Y ¿qué hicieron?
Empezaron con una exploración de los objetos de forma sensorial: observando, tocando, oliendo…
Conforme exploraban comenzaba a salir el lenguaje: ¡es suave! Decían mientras tocaban el barro, ¡está frío!, ¡es duro! Y lo comenzaban a golpear con la mano… y de esta forma iban descubriendo por sí mismos las características de los elementos que tenían disponibles. Para mí, mucho más enriquecedor que si les hubiera explicado de antemano “que el barro es suave y duro” ya que se habrían perdido el descubrirlo por sí mismos.
Una vez habían explorado cada elemento por separado, comenzó una etapa de creación:
-desmigando el barro y trabajando de esta forma la motricidad fina, amasándolo.



-envolviéndolo con los trozos de plástico que servían de salva mantel.


-golpeándolo con el puño para transformarlo, golpeándolo contra la mesa.


-esparciendo arena por encima y observando el contraste de color.


-combinándolos con otros elementos: por proximidad, apilándolos, clavándolos…



-metiendo y sacando los elementos de los botes.


-Al cabo de un rato, descubrieron que al mojar el barro cambiaba su textura, su forma, se volvía blando, resbaladizo, la arena y las hojas se quedaban pegadas, las manos se manchaban y se podían estampar, que al estrujarlo caían gotas… ¡qué gran descubrimiento!







Unos estaban concentrados en un trabajo individual, otros lo hacían en pequeño grupo, algunos se adentraron en un juego simbólico siendo capaces de crear su propia historia con los materiales haciendo un uso “como sí”, utilizando unos objetos en función de otros.




Como cada niño es diferente y se desarrolla a un ritmo distinto, este tipo de actividad permite ajustarse a los diferentes intereses y necesidades, ya que no hay un único nivel de acabado, lo importante no es el producto, sino el proceso.
Por otro lado permite que se expresen de forma creativa sin filtros, tal como son, lo que les sale, lo que necesitan expresar en ese momento y no lo que nosotros quisiéramos que hicieran, nos permite que sean ellos mismos.

Os dejo un vídeo que lo resume:

video


Laura Estremera
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