Un lugar donde encontrar recursos, actividades, materiales, proyectos... para el primer ciclo de EDUCACIÓN INFANTIL

viernes, 31 de marzo de 2017

Proyecto los insectos



Un día estábamos en clase cuando se comenzaron a escuchar gritos, los niños estaban agachados, observando algo ¡un insecto había entrado al aula!

Para poderlo observar con detenimiento, lo metimos en un bote ¿qué era eso? (La verdad, que yo no sabía cómo llamar al insecto, sabía que era un tipo de insecto que en esta zona, en primavera, a veces al destender la ropa lo encuentras agarrado a la tela). Y ¿qué comería? Uno de los niños sugirió ofrecerle fuet que llevaba en una fiambrera, así lo hicimos y así descubrimos que ese animal no comía eso y que deberíamos soltarlo.


 Después, buscando en un cuento, llegamos a la conclusión de que se trataba de una Chinche.


Y gracias a esta chinche, se encendió una chispa, un interés y una curiosidad en ellos que aprovechamos para seguir tirando del hilo.

Les conté lo sucedido a las familias y les pedí colaboración para traer material sobre cosas que les fueran surgiendo en cuanto al tema, en seguida empezaron a traer cosas…
Teniendo en cuenta la edad de nuestros niños (2-3 años) y su forma de aprender, veo que es muy importante partir de la realidad, de lo natural, para que puedan observar, partir de lo concreto y llegar a lo abstracto.

¿Qué quiero decir?
Imaginaros que nunca habéis visto una mariquita en vuestra vida (que puede ser el caso cuando tienes 2 años) y que yo os presento esto:


o esto:

Es una imagen plana, sin volumen, sin tamaño, porque depende de cómo yo la haya impreso, podrás pensar que es más grande que tu mano por ejemplo, porque no tienes nada real que tomar de referencia, que tiene nariz “de payaso”, manos y pies, el cuerpo es como salmón, dedos para agarrar cosas, unos grandes ojos…

Para mí es muy diferente a mostrar esto:

O esto:


Y poder observar su tamaño, su volumen, su delicadeza, su velocidad, su forma, su color… sus cosquillas…

Os pongo otro ejemplo, imaginaros que os quiero enseñar una mariposa (que seguramente tampoco habéis visto ninguna antes) y os muestro esto:



Bajo mi punto de vista, es más enriquecedor para el niño, que aprenda desde aquí:


Las imágenes las he sacado de google simplemente tecleando “mariquita/ mariposa + dibujo no he buscado una imagen rebuscada, sino una de las primeras opciones. Además los adultos tendemos a caricaturizar o humanizar las cosas en cuanto van dirigidas a un público infantil, precisamente a un público que en muchas ocasiones no tiene una referencia de cómo es ese objeto en la realidad (no sólo referido a los animales, incluso los coches tienen caritas, los trenes, los árboles…)


En cuanto al proyecto…
En la asamblea, les pregunté acerca de los insectos, los bichos… y ellos me nombraron 5: hormiga, cucaracha, mariposa, grillo y rinoceronte ¡Nooooo! Se escuchaba ¡los insectos son pequeñitos! Decía una niña. Esos eran los conocimientos previos sobre el tema. Como en otras ocasiones, dibujé en un papel estos animales y lo dejé en un lugar visible, así, a lo largo del proyecto, me iban diciendo insectos y yo los iba dibujando… al final la lista se hizo muy larga.

Y surgieron varias actividades:

-La mesa de observación:
Allí íbamos colocando todas las cosas dignas de observar:
Una niña trajo hormigas en una fiambrera, las pasamos a un hormiguero para poder observarlas durante unos días y descubrir qué comían. Les íbamos ofreciendo alimentos que ellos me decían y observando lo que preferían y lo que ignoraban.


Mariquitas.


Un capullo, que a los días se abrió y salió una mariposa, abrimos el bote en el patio y pudimos observar cómo desplegaba sus alas y salía volando.


Una oruga.
Lombrices, durante unos días las tuvimos en el aula y les fuimos dando comida, el primer día que les pusimos, nos sorprendió observar que nada más echarla, de la tierra salió una babosa, un pequeño cien pies y una cucaracha pequeña ¡había más insectos entre la tierra!



Insectos muertos que íbamos encontrando en fiambreras transparentes.

-Cuentos:



Los niños también trajeron cuentos, me gustó especialmente contarles el de “La ratita Tita y sus amigas” ¿por qué? Porque en él explicaba por qué cada animal debe de estar en su lugar y que cada uno tiene su función y su importancia y que los unos sin los otros no existirían, se necesitan mutuamente (esto explicado para niños, claro). Un poco a la idea de la Educación Cósmica de Montessori. Poderles explicar esto, fue muy importante para que entendieran que aunque observábamos los animales, debíamos de liberarlos en el huerto, porque en un bote no podían vivir. Y así lo hicimos.

-Observaciones en la mesa de luz.


-Provocación sobre el hábitat de los insectos. Puedes ver la actividad completa pinchando aquí.


-Una familia nos trajo un póster en el que había imágenes de insectos escondidos, al principio sólo discriminaban los insectos que conocían, pero fue muy curioso observar como conforme iban conociendo nuevos insectos, descubrían que también estaban en el póster.


-Bandejas:
Una de las formas de trabajar en nuestra clase es a través de bandejas, allí yo preparo una actividad con un fin determinado, la presento previamente y luego dejo a su disposición para que la utilicen cuando ellos quieran. De esta forma tenemos una colección de bandejas en clase (puedes ver aquí algunos ejemplos) con diferentes actividades y que ellos eligen cual quieren utilizar en función de sus necesidades e intereses, cuándo utilizarlas (no hay un “tiempo  de usar bandejas”) cuántas veces, durante cuánto tiempo… ya que cada niño es diferente. Ellos buscan la bandeja, la utilizan y luego la devuelven a su lugar.

Respecto al tema de los insectos surgieron 3 actividades que fueron evolucionando a lo largo del proyecto:
-Emparejamiento imagen- figura, es una forma de comenzar a trabajar las matemáticas y el vocabulario, además se presentan 2 niveles de abstracción diferentes: la figura (que ya no es tan concreto como el animal real, pero que tiene un volumen y unas formas similares y que permite observarlo desde todos los ángulos, rotarlo…) y la imagen, foto del mismo objeto (pero que ya es un elemento plano).


-Clasificación en función de si vuelan o van por el suelo.



-Clasificación en función de si pican o no pican.


Estas actividades las presentábamos con diferentes niveles de abstracción desde la realidad, pasando por la figura, la foto y el último paso habría sido del dibujo.
Hubo niños que se interesaron por todas las actividades y otros que cuando querían utilizar la bandeja, volvían a coger las imágenes y buscaban hacer las parejas (más sencillo que la clasificación) cada uno tiene sus necesidades y su ritmo.
El proyecto duró el tiempo que se mantuvo vivo el interés, poco a poco se fue apagando ya que surgieron nuevas inquietudes, en este caso fue la llegada de la primavera, las flores y la observación de cómo crecían las semillas. Pero aproximadamente duró un mes y se realizó con niños de 2 a 3 años.


Como siempre que trabajas por proyectos no sabes lo que va a ocurrir porque los que van marcando el ritmo, las necesidades y los intereses son los niños, pero merece la pena, y es gracias al interés y la colaboración de las familias como se hace posible.

Laura Estremera

Si te ha gustado sigue mi página de facebook.

Puedes descargarte mi libro Criando gratuitamente pinchando aquí.

viernes, 3 de marzo de 2017

Creando con arcilla, plantas, ramas y más (provocación)

Si os habéis fijado, llevo ya un tiempo en el que me gusta preparar “provocaciones” a mis niños. Esto quiere decir que preparo un espacio con unos elementos y dejo que los niños sean los que le den vida y significado. Yo no sé lo que va a ocurrir de antemano, ni tengo unos objetivos prefijados, puedo plantearme ciertas hipótesis que pueden cumplirse o no, pero son ellos según sus intereses, iniciativa y necesidades los que le dan el significado. Yo no sugiero ni dirijo lo que deben hacer, los observo y aprendo de ellos. También les aporto la seguridad afectiva y emocional de que tienen disponible una figura de referencia, tan importante en esta etapa.


En este caso, era una actividad sensorial ya que predominaban los elementos naturales: semillas, arena, arcilla (barro), agua, flores, ramas, piedras, plantas… De esta forma cobra importancia la exploración a través del tacto, la vista, el olfato… porque cada elemento tiene unas características particulares. Por contextualizar un poco la provocación, en este momento estábamos trabajando en un proyecto sobre los insectos (entró una chinche en clase y eso nos sirvió para tirar del hilo) Así que los elementos elegidos corresponden en alguna medida al hábitat de algunos insectos.


Y ¿qué hicieron?
Empezaron con una exploración de los objetos de forma sensorial: observando, tocando, oliendo…
Conforme exploraban comenzaba a salir el lenguaje: ¡es suave! Decían mientras tocaban el barro, ¡está frío!, ¡es duro! Y lo comenzaban a golpear con la mano… y de esta forma iban descubriendo por sí mismos las características de los elementos que tenían disponibles. Para mí, mucho más enriquecedor que si les hubiera explicado de antemano “que el barro es suave y duro” ya que se habrían perdido el descubrirlo por sí mismos.
Una vez habían explorado cada elemento por separado, comenzó una etapa de creación:
-desmigando el barro y trabajando de esta forma la motricidad fina, amasándolo.



-envolviéndolo con los trozos de plástico que servían de salva mantel.


-golpeándolo con el puño para transformarlo, golpeándolo contra la mesa.


-esparciendo arena por encima y observando el contraste de color.


-combinándolos con otros elementos: por proximidad, apilándolos, clavándolos…



-metiendo y sacando los elementos de los botes.


-Al cabo de un rato, descubrieron que al mojar el barro cambiaba su textura, su forma, se volvía blando, resbaladizo, la arena y las hojas se quedaban pegadas, las manos se manchaban y se podían estampar, que al estrujarlo caían gotas… ¡qué gran descubrimiento!







Unos estaban concentrados en un trabajo individual, otros lo hacían en pequeño grupo, algunos se adentraron en un juego simbólico siendo capaces de crear su propia historia con los materiales haciendo un uso “como sí”, utilizando unos objetos en función de otros.




Como cada niño es diferente y se desarrolla a un ritmo distinto, este tipo de actividad permite ajustarse a los diferentes intereses y necesidades, ya que no hay un único nivel de acabado, lo importante no es el producto, sino el proceso.
Por otro lado permite que se expresen de forma creativa sin filtros, tal como son, lo que les sale, lo que necesitan expresar en ese momento y no lo que nosotros quisiéramos que hicieran, nos permite que sean ellos mismos.

Os dejo un vídeo que lo resume:

video


Laura Estremera
Si te ha gustado, sigue mi página de facebook.
Puedes descargarte mi libro Criando de forma gratuita.